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| Prisionero ensangrentado. Foto
EDH |
El Diario de Hoy
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Estados
Unidos ha abierto una investigación penal sobre un nuevo caso de
eventual maltrato y torturas a prisioneros iraquíes a raíz
de la divulgación de unas elocuentes fotografías que dejan
en muy mal lugar a los efectivos estadounidenses.
En las imágenes, algunas difundidas ayer por varios medios de comunicación
estadounidenses y por la cadena de televisión qatarí Al
Yazira, puede verse a soldados sentados sobre los detenidos que están
con sus rostros cubiertos y esposados, o pegándoles en el pecho.
Hay otras que exhiben a prisioneros ensangrentados. Son fotografías
que ponen, de nuevo, en entredicho el comportamiento de las fuerzas estadounidenses
y que pueden poner en un serio aprieto al secretario de Defensa y máximo
responsable del Pentágono, Donald Rumsfeld.
A principios de este año salieron a la luz otras imágenes,
aún más brutales, que sirvieron de prueba para procesar
a varios efectivos estadounidenses por supuestos abusos y torturas a reos
de la prisión de Abu Ghraib, situada cerca de Bagdad.
La nuevas fotos fueron descubiertas por un periodista en una página
de internet, donde las colocó una mujer sin identificar que aseguró
que su marido las había traído de Iraq después de
haber cumplido su misión en ese país, según informó
la cadena de televisión CNN.
Medios han desvelado que forman parte de un comando de fuerzas especiales
de la marina estadounidense con base en Coronado (California).
Las fotografías tienen la fecha impresa, que indica fueron tomadas
en mayo de 2003 lo que, de confirmarse, las convertiría en las
primeras pruebas de abusos de prisioneros en Iraq.
En portavoz de las fuerzas multinacionales en Iraq, el general Mark Kimmit,
no desmintió en sus declaraciones la veracidad de las fotos, pero
dijo que en todo caso el número de personas implicadas en
estas prácticas es pequeño, y no refleja la actitud de los
casi 150,000 soldados de los EE.UU. en Iraq.