elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Comentario de la semana
CAFTA a la vista

Teniendo nosotros casi una tercera parte de nuestra población en Estados Unidos, tan fuerte es nuestro cordón umbilical con esa nación, que sin duda que será CAFTA un acuerdo ganador.

Publicada 4 de diciembre 2004, El Diario de Hoy


Eduardo Torres
El Diario de Hoy

editoriales@elsalvador.com

El juego de imágenes proveniente del acto de entrega de los documentos del TLC Centro América-Estados Unidos (CAFTA, por sus siglas en inglés), al presidente de la Asamblea Legislativa, por parte de cinco ministros, dos viceministros y las caras más visibles del calificado equipo de negociación comercial, que como país hemos logrado forjar, reflejan la importancia estratégica de dicho acuerdo comercial.

Grandes serán los desafíos, pero aumentarán también las oportunidades, largamente buscadas, tremendamente anheladas, de lograr concretar en los próximos seis meses la sociedad para el desarrollo con la nación más poderosa del planeta. No hay peor ciego que quien no quiere ver, reza el dicho popular, pero casi once años después de la entrada en vigencia del NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte), hay quienes lo continúan criticando.

Con el respeto que se merece la opinión de quienes disienten con “el imperio”, acá o allá, un breve estudio de la oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), dado a conocer a los diez años de la entrada en vigencia de NAFTA, dice que ha sido “una historia de éxito” el acuerdo, ya que, entre otros, ha permitido un mayor intercambio comercial, más alta productividad, mejores empleos y más altos salarios.

Textualmente, algunos de los hechos citados por USTR son los siguientes: 1- En diez años de NAFTA, el monto total de comercio entre los tres países —México, Canadá y Estados Unidos— se ha más que duplicado, de $306 mil millones de dólares a $621 mil millones. Ello implica un mil setecientos millones de dólares en intercambio comercial, en promedio, cada día transcurrido; 2- Las exportaciones (estadounidenses) hacia Canadá y México crecieron de $142 a $263 mil millones de dólares. Y las importaciones de México hacia Estados Unidos aumentaron en un 242%, coadyuvando en la mejora en la calidad de vida y reducción de la pobreza en México.

3- Para los mexicanos —los “chicos” del acuerdo—, NAFTA les ha permitido aumentar sus exportaciones, duplicándolas a los ocho años de vigencia del acuerdo —para 2001 habían alcanzado los $143 mil millones de dólares—; además, han logrado obtener una mayor inversión extranjera y fortalecer su sector agrícola. Uno de cada cinco mexicanos está empleado en algún rubro relacionado a las exportaciones, y la mitad de los tres y medio de millones de nuevos puestos de trabajo generados en México de 1995 a 2000 han sido producto de sus exportaciones.

“Puestos de trabajo”, me respondió el Presidente George W. Bush, en el Salón de los Mapas de la Casa Blanca, en marzo de 2003, a mi pregunta específica de cómo podría ayudar el TLC con Estados Unidos a la empobrecida región centroamericana. “Es esa la verdadera razón por la que estoy impulsando el acuerdo comercial con Centro América: para ayudar a la gente a salir de la pobreza vía generación de empleo”, añadió en esa oportunidad.

Hoy el TLC ha sido presentado a la Asamblea Legislativa y, en palabras de la ministra de Economía, Yolanda Mayora de Gavidia, “W” ha ofrecido hacer lo mismo en el Capitolio durante el primer trimestre del próximo año, al iniciar el ciento nueve Congreso de Estados Unidos. Dicho en otras palabras, y según los tiempos políticos estadounidenses, existe una gran posibilidad que tengamos CAFTA aprobado en mayo del próximo año.

Prosperidad es lo que se espera del TLC Centro América-Estados Unidos. Que no tenga nadie que emigrar de estas tierras, en el mediano-largo plazo, por razones estrictamente económicas.

Habiendo sido, por razones de orden profesional, testigo de honor de que ha sido el liderazgo salvadoreño a nivel regional, lo que ha hecho posible estar donde estamos y retomar el CAFTA tras la reelección del Presidente Bush —la verdad es que hubo posibilidad de haberlo logrado antes del ciclo electoral estadounidense, pero la situación en Iraq lo impidió—, me parece que es este el principal proyecto país, desde la firma de los Acuerdos de Paz.

Teniendo nosotros casi una tercera parte de nuestra población en Estados Unidos, tan fuerte es nuestro cordón umbilical con esa nación, que sin duda que será CAFTA un acuerdo ganador. Aunque si alguien tuviere bajo el brazo un proyecto económico mejor que éste, pues debería mostrarlo.

De lo contrario, qué gran regalo nos daría la Asamblea en ser el primer Órgano Legislativo que ratifica el acuerdo comercial más importante que podamos jamás lograr. ¡Ojalá se logre este mes!
*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario de Hoy.


elsalvador.com WWW