
Eduardo Torres
El Diario de Hoy
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El juego de imágenes proveniente
del acto de entrega de los documentos del TLC Centro América-Estados
Unidos (CAFTA, por sus siglas en inglés), al presidente de la Asamblea
Legislativa, por parte de cinco ministros, dos viceministros y las caras
más visibles del calificado equipo de negociación comercial,
que como país hemos logrado forjar, reflejan la importancia estratégica
de dicho acuerdo comercial.
Grandes serán los desafíos, pero aumentarán también
las oportunidades, largamente buscadas, tremendamente anheladas, de lograr
concretar en los próximos seis meses la sociedad para el desarrollo
con la nación más poderosa del planeta. No hay peor ciego
que quien no quiere ver, reza el dicho popular, pero casi once años
después de la entrada en vigencia del NAFTA (Tratado de Libre Comercio
de América del Norte), hay quienes lo continúan criticando.
Con el respeto que se merece la opinión de quienes disienten con
el imperio, acá o allá, un breve estudio de
la oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), dado
a conocer a los diez años de la entrada en vigencia de NAFTA, dice
que ha sido una historia de éxito el acuerdo, ya que,
entre otros, ha permitido un mayor intercambio comercial, más alta
productividad, mejores empleos y más altos salarios.
Textualmente, algunos de los hechos citados por USTR son los siguientes:
1- En diez años de NAFTA, el monto total de comercio entre los
tres países México, Canadá y Estados Unidos
se ha más que duplicado, de $306 mil millones de dólares
a $621 mil millones. Ello implica un mil setecientos millones de dólares
en intercambio comercial, en promedio, cada día transcurrido; 2-
Las exportaciones (estadounidenses) hacia Canadá y México
crecieron de $142 a $263 mil millones de dólares. Y las importaciones
de México hacia Estados Unidos aumentaron en un 242%, coadyuvando
en la mejora en la calidad de vida y reducción de la pobreza en
México.
3- Para los mexicanos los chicos del acuerdo,
NAFTA les ha permitido aumentar sus exportaciones, duplicándolas
a los ocho años de vigencia del acuerdo para 2001 habían
alcanzado los $143 mil millones de dólares; además,
han logrado obtener una mayor inversión extranjera y fortalecer
su sector agrícola. Uno de cada cinco mexicanos está empleado
en algún rubro relacionado a las exportaciones, y la mitad de los
tres y medio de millones de nuevos puestos de trabajo generados en México
de 1995 a 2000 han sido producto de sus exportaciones.
Puestos de trabajo, me respondió el Presidente George
W. Bush, en el Salón de los Mapas de la Casa Blanca, en marzo de
2003, a mi pregunta específica de cómo podría ayudar
el TLC con Estados Unidos a la empobrecida región centroamericana.
Es esa la verdadera razón por la que estoy impulsando el
acuerdo comercial con Centro América: para ayudar a la gente a
salir de la pobreza vía generación de empleo, añadió
en esa oportunidad.
Hoy el TLC ha sido presentado a la Asamblea Legislativa y, en palabras
de la ministra de Economía, Yolanda Mayora de Gavidia, W
ha ofrecido hacer lo mismo en el Capitolio durante el primer trimestre
del próximo año, al iniciar el ciento nueve Congreso de
Estados Unidos. Dicho en otras palabras, y según los tiempos políticos
estadounidenses, existe una gran posibilidad que tengamos CAFTA aprobado
en mayo del próximo año.
Prosperidad es lo que se espera del TLC Centro América-Estados
Unidos. Que no tenga nadie que emigrar de estas tierras, en el mediano-largo
plazo, por razones estrictamente económicas.
Habiendo sido, por razones de orden profesional, testigo de honor de que
ha sido el liderazgo salvadoreño a nivel regional, lo que ha hecho
posible estar donde estamos y retomar el CAFTA tras la reelección
del Presidente Bush la verdad es que hubo posibilidad de haberlo
logrado antes del ciclo electoral estadounidense, pero la situación
en Iraq lo impidió, me parece que es este el principal proyecto
país, desde la firma de los Acuerdos de Paz.
Teniendo nosotros casi una tercera parte de nuestra población en
Estados Unidos, tan fuerte es nuestro cordón umbilical con esa
nación, que sin duda que será CAFTA un acuerdo ganador.
Aunque si alguien tuviere bajo el brazo un proyecto económico mejor
que éste, pues debería mostrarlo.
De lo contrario, qué gran regalo nos daría la Asamblea en
ser el primer Órgano Legislativo que ratifica el acuerdo comercial
más importante que podamos jamás lograr. ¡Ojalá
se logre este mes!
*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista
de El Diario de Hoy.

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