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La nota del día
China “roja” propugna por el libre comercio

Mientras los comunistas del Hemisferio Occidental se oponen a la globalización, China continental aboga por ese mismo esquema para Asia

Publicada 3 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com

En la reunión de las naciones asiáticas efectuada la semana pasada en Vientiane, Laos, China ex comunista propuso crear, antes de 2010, un área de libre comercio muy similar a lo que Estados Unidos propicia con el Tratado de Libre Comercio con Centro-América y el Caribe. El nuevo mercado común sería, en palabras del gran diario italiano Corriere, “un mastodonte”, mayor que la Comunidad Europea y la del norte de América entre Estados Unidos, Canadá y México. Adicionalmente China ha propuesto que en un plazo de tres años, para 2007, se libere el comercio de un número determinado de bienes entre los países del ASEAN.

Pero no sólo China, sino también la India, donde el proteccionismo llegó a extremos alucinantes, se hizo presente en la reunión y aspira asimismo a pertenecer al tratado.
¡Vaya sarcasmo! Mientras los comunistas del Hemisferio Occidental se oponen a la globalización, China continental aboga por ese mismo esquema para Asia. China pide que en seis años se cristalice la unión, lo que vendría a dar por tierra con las políticas proteccionistas que rigen en la mayoría de países asiáticos.

La integración que propugnan los chinos, muy acorde con el “neoliberalismo socialista”, se presenta como la fórmula segura para acelerar el desarrollo económico de Asia oriental, volver más competitiva la región y potenciar las aspiraciones de Pekín de convertirse, antes de mediados del siglo, en la primera potencia del mundo. Lo que hasta hace un lustro se oponía (la globalización), es ahora el eje de la política exterior y económica de China.

El libre intercambio, como lo demostró el economista inglés David Ricardo hace doscientos años, favorece a ambas partes indistintamente de si una de ellas está en un nivel superior de producción. O como lo expresa una señora amiga, ella puede hacer mejor las tareas que su empleada de hogar, pero la tiene contratada para liberarse de la mayoría de faenas domésticas. El intercambio equivale al “outsorcing” de las empresas: contratan negocios pequeños para poder concentrar sus esfuerzos en lo suyo, en aquello que hacen mejor que el resto.

Compramos más y vendemos más

El gran argumento de los comunistas criollos es que nuestras empresas, en especial las pequeñas, “no están preparadas para competir con los gigantes del exterior”. Temen que las transnacionales comiencen a instalarse al lado de las tiendas de los barrios y junto a las canasteras y quioscos de la Rubén Darío o la calle principal de Apopa. Sin embargo, como lo vienen expresando en multitud de foros comenzando por Enade, las PYMES salvadoreñas están a favor de la apertura pues eso les abre nuevos mercados.

China no se aflige por la competencia del billón cien millones de hindúes, como evidentemente los hindúes no están alarmados por el billón y medio de chinos. Ambos lo ven como una gran oportunidad, ya que los mercados se expanden y las oportunidades se cuadruplican. Los salvadoreños lo hemos vivido con la expansión del Mercado Común Centro-Americano: estamos comprando más a nuestros vecinos, pero también les vendemos. Gracias al comercio regional es que se ha incrementado el empleo local. La firma del tratado de libre comercio con Estados Unidos ha logrado una elevación de los niveles de vida de México.

 

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