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Fiel compañera. La pelota de fútbol nunca se separa
de don Goyo. Tiene un restaurante en la autopista Sur que él
mismo atiende. Fotos EDH/ Lissette Monterrosa
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Claudio
Martínez
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Con algo de culpa, pero con mucho de placer, Gregorio Bundio enciende
un cigarrillo y lo disfruta como si fuera aquel adolescente que llegó
al país desde Argentina en 1952 para quedarse. Sentado en una de
las mesas de su restaurante, el entrenador que clasificó a El Salvador
a su primer Mundial habla de fútbol con una pasión envidiable.
Hace más de una década que no dirige y casi ocho que no
pisa un estadio, pero el fútbol es parte de su rutina.
¿Vio los partidos de la Selecta?
Claro que los vi. A Panamá nosotros le ganábamos con un
equipo de los bomberos voluntarios. Ahora vienen y nos bailan.
¿Le duele la actualidad del fútbol?
Por supuesto. No quiero herir a nadie, pero me asiste el derecho a hablar.
En 1970, cuando yo lo clasifiqué para el Mundial, dejamos a El
Salvador en el puesto 16 del mundo. Y hoy está 104. Es mentira
lo que dicen que vamos bien. Vamos bien mal
El pasado del fútbol
salvadoreño ha sido glorioso. Hay grandes países que nunca
fueron a un Mundial. Hemos sido el país más chico del mundo
en ir. Y no una vez, sino dos. Y todos lo hicimos sin clubes
¿Sin clubes?
Aquí no hay clubes. Son mentiras. Hay equipos de fútbol.
Los dirigentes no se quieren organizar. Le tienen miedo a la masa asociada,
a los estatutos, a las memorias y balances. No soy ningún improvisado.
Hice un folletín de cómo se organiza un club: trabajan 100
personas, tiene subcomisiones de fútbol amateur, fútbol
profesional, de fiestas, etc
Aquí no hay instituciones. No
por incapaces, sino porque no quieren.
¿Por qué?
Porque le tienen miedo a los socios. Es que en una asamblea, un dirigente
corrupto no puede. Los grandes clubes se hicieron con grandes dirigentes.
Cuando hay un presidente bueno no lo quitan, al contrario. Los dirigentes
se vuelven eternos cuando son buenos, ahora cuando son malos o meten la
mano en la olla se bailan. Sobran ejemplos positivos: Santiago Bernabéu
en Real Madrid, los Grondona en Independiente, Antonio Liberti en River.
Hicieron estadios, sedes sociales...
¿Y aquí?
¿Dígame qué dirigente construyó algo aquí?
Ninguno. Nadie hizo una secretaría, donde se le pueda escribir
una carta.
¿Cree que el problema pasa por los clubes?
Sí, pero esto no es solo de grandes clubes, también los
barriales, que sirven para sacar a los niños de la calle, que de
otra manera se dedican a las drogas y a la delincuencia. El deporte y
la educación tienen que ser gratis.
¿Los clubes barriales serían una solución?
Si hubiera un club que los cobije sería distinto. En otros lugares
los dirigentes velan por los hijos ajenos. Acá les importa un pepino
que los niños anden en la calle. En las colonias, donde persiste
la oscuridad, tendría que haber un club de barrio.
Algo de eso quiere hacer el Presidente Saca.
Y está bien, porque el fútbol es la alegría del pueblo.
Cuando eliminamos a Honduras, con la guerra encima, al aeropuerto llegaron
500,000 personas a recibirnos. Ahí no había ni FMLN ni rojos
y blancos, era todo El Salvador.
Y entonces, ¿qué hay que hacer?
Dar un giro de 90 grados.
¿Por ejemplo?
Seamos honestos. ¿Por qué le venden un diploma de técnico
a una persona que nunca ha jugado fútbol? ¿Por qué
se meten al fútbol los que nunca jugaron? Es como si yo me metiera
a hacer una operación de corazón abierto.
¿Lo dice por Contreras Palma?
No sé, yo no hago nombres.
Pero Contreras Palma estudió
Yo lo respeto, era un gran preparador físico. Pero el fútbol
es de los que jugaron. Yo entrené a verdaderas glorias. Cariota
Barraza, Mon Martínez, Mario Monje, Pipo
Rodríguez, El Ruso Quintanilla, a Salvador Mariona.
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Periodista. Bundio y la revista Gambeta, que él
editaba. Fotos EDH/ Lissette Monterrosa
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¿Ahora no hay jugadores así?
El otro día mi hijo me decía: Papá, si no hay delanteros
Yo le respondí: ¿Cómo no va a haber delanteros?
Delanteros hay, pero para qué los quieren. Si la mayoría
de los técnicos hacen planteamientos ratoneros, juegan con un delantero
solo. Pipo Rodríguez hoy no jugaría, sería suplente.
¿Está cuestionando a los entrenadores?
La mayoría son miedosos. Acá hay entrenadores de pizarra,
que son los que nunca pierden. Porque en la teoría gana todos los
partidos, pero en la cancha es diferente.
¿Quiénes son?
Yo no los voy a nombrar. Pero digo que tenemos dos selecciones mundialistas,
mirá si hay técnicos para sacar, pero el único que
entrena es Carlos Recinos.
¿Lo pone mal el fútbol mezquino?
Si no sos ofensivo siempre te va a ir mal. Pasa en el amor: si no tenés
coraje para hablarle a la chica, te la quitan por cobarde. En el fútbol
es igual, si te vas a defender o a buscar el empate, perdés. Lo
mismo en el trabajo, si 8 horas no te alcanza trabajá 10 ó
12, pero no dejés que el hambre llegue a la cocina de tu casa.
Hay algunos técnicos que no tienen vergüenza. Se cuidan tanto
que por eso los quitan tan pronto.
¿Cree que todos son malos?
No hay que meter en la bolsa. Está Conrado Miranda, una gloria
del fútbol nacional. Los que saben están marginados.
¿Qué le parecen los directivos?
Hay grandes personajes y grandes sinvergüenzas. Hubo un dirigente
que dijo que cuando un jugador más hambre tenía mejor jugaba.
Con gente así el fútbol no avanzará nunca. El problema
es que la mayoría de los directivos no sabe si la pelota es redonda
o cuadrada.
¿Qué haría con la Federación de Fútbol?
Pondría a Ricardo Padilla padre de presidente. No me gustaría
que se fuera del fútbol, porque tiene al día a sus jugadores.
Ha pagado sus deudas y las ajenas. Por decente, él debería
llegar a la Fesfut.
Muchos pronostican que próximamente nos ganará Belice y
Nicaragua.
Si llegamos a eso, pobrecitos de nosotros. Si antes a Nicaragua se le
ganaba con un equipo del asilo Sara.
¿Por qué cuando se refiere a los jugadores de México
70 los llama Los Patriotas?
Mis jugadores y yo trabajamos seis meses gratis antes del Mundial porque
no había plata en la Federación. Por eso los llamo patriotas.
Después, cuando entraron 850,000 dólares, nos echaron. Entonces,
me pregunto: ¿no se estará pagando algo? ¿No estaremos
castigados por Tata Dios? Hay que decirle que nos perdone.
¿El Mundial 1970 le dejó un sabor amargo?
No, eso fue cosa de los dirigentes y sus intereses creados. Querían
que quitara a seis de mis jugadores para poner a seis del Marte. Y yo
no quería quitar a nadie. Entonces me quitaron. Y hubo quien lo
hizo. Cómo iba a sacar a Calerito Suárez para meter a otro,
a Cariota, a Sermeño, a Jorge Búcaro
Mejor
no hablar. Ya pasaron muchos años.
¿Qué técnico puede salvar al fútbol?
Uno salvadoreño. Las dos veces que fuimos a un Mundial no trajimos
a nadie. Sobran los candidatos. Mariona, Miranda, Pipo Rodríguez,
que era un genio
Pero ninguno de ellos está dirigiendo en la actualidad...
Pero al menos pueden ser asesores.
¿Qué técnicos actuales le gustan?
San Salvador está bien dirigido. Saúl Rivero sabe de fútbol,
lo mismo que el otro uruguayo del Firpo, De Simone. Y Castillo también,
cuando jugaba era descollante.
¿Cuánto hace que no va a un estadio?
La última vez fue hace ocho años, para un partido en Santa
Ana. El Mágico estaba en el FAS. Empezó el partido
y Mágico estaba en la banca. Terminó el primer tiempo y
seguía sentado. Estaba con mi amigo Raúl Rodríguez
Cea, esperábamos por verlo a él. No lo pusieron. ¿Y
quién no lo puso? Un técnico que nunca jugó al fútbol.
¿Quién era?
No te voy a dar el nombre. Averigualo (era Óscar Benítez).
¿Ve los juegos por TV?
Sí, y hay buenos jugadores. FAS tiene esos pitufos, porque son
todos enanos, que juegan muy bien. Me gusta como juega Pedrozo. Material
humano hay bastante. Eso sí, tendrían que ser dos o tres
extranjeros. Ahora son cinco, quiere decir que quedan seis nacionales.
En diez son 60, de ahí tenés que sacar 22 para la Selección.
Eso no lo hace ni un mago ni un santo. Ni Mandrake ni Fray Escoba.
¿Qué recuerda de su época de jugador?
Fueron buenos momentos. En Dragón jugué cuatro años.
De técnico, jugador, utilero, masajista. Y eso que me pagaban con
un abrazo
Si me hubieran pagado me habría alcanzado para
comprarme un Mercedes Benz.
¿Por qué se retiró como DT?
Soy sincero. Yo no he decidido dejar de dirigir nunca, los que decidieron
que yo no entrene fueron los dirigentes, que ya no me volvieron a llamar.
Esa es la verdad.
¿Y alguien lo quiere contratar hoy?
Me matan mis hijos. Yo acá atiendo las mesas, pero estoy en mi
casa. No molesto a nadie y nadie me molesta a mí. No tengo que
rendirle pleitesías a ningún dirigente. Cómo voy
a tener que estar en un equipo y rendirle pleitesías a un papanata
que no sabe nada de fútbol.
¿El fútbol le dejó dinero?
Aun llevándolos al Mundial no me dieron ni un caramelo. Me echaron
faltando 12 días de ir a México. Había hecho un contrato
con Adidas y me dieron ropa para salir a la cancha, y hasta eso me quitaron.
Hasta la ropa Adidas me huevearon. Pero tengo algo que vale más
que el dinero, el reconocimiento de la gente. Soy millonario en cariño,
mucho más que otros técnicos que vinieron y se fueron con
la maletita llena de dólares.
A propósito, ¿qué opina de Milovan?
Te voy a responder con toda sinceridad, porque Gregorio Bundio no miente.
Milovan nunca ganó nada, ni siquiera una copa de leche.

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