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| La orquesta. Logró un lleno total del
Teatro Presidente con música de antaño. Foto/EDH
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Adda Montalvo
amontalvo@elsalvador.com
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Con más de 1,600 personas, el Teatro Presidente lucía lleno
la noche del martes 29. No hay duda de que la música de Ray Conniff
sigue tan popular como en sus mejores momentos.
Esto lo comprobó El Salvador Big Band al ofrecer, por segunda ocasión,
su repertorio de este músico.
La orquesta inició su presentación a eso de las 8:00 de
la noche con el tema Días de vino y rosas.
Así comenzó un repertorio que incluyó algunas de
las melodías más conocidas de Conniff, como el Tema de Lara
y Bésame mucho.
La interpretación y el sonido de la Big Band lograron transmitir
el estilo que caracterizó la música del compositor estadounidense.
Y para darle un toque más auténtico, se invitó de
nuevo a Bob Porter, quien fue arreglista y vocalista de la Orquesta de
Conniff por mucho tiempo.
Con ello, la orquesta complació al público. Y a la vez les
trajo recuerdos de las décadas doradas, como ocurrió con
Francisco Herrera, de 64 años, quien dijo tener todavía
en casa muchos discos de acetato con éxitos de Conniff.
Como regalo navideño, la Big Band ofreció además
un repertorio de villancicos. Aunque éstos no fueron necesariamente
al estilo de Conniff.
La improvisación fue evidente en este segmento, por lo que su
director, Salvador Castaneda, pidió disculpas.
El concierto cerró con Amantes a la antigua. Un tema que gustó
mucho y convenció al público, que admitió que valió
la pena hacer largas colas y hasta disfrutar de pie este concierto que
no se repetirá.

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