 |
|
Haz click en la imagen
|
José Luis Henríquez
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Si mañana
El Salvador vuelve a experimentar otro terremoto o un huracán que
cause serios estragos entre la población, el país podría
quedar sin cobertura de seguros, debido a que las reaseguradoras están
evaluando retirarse si se hace efectivo el pago del 20% de impuesto por
cesión de reaseguros.
Tal impuesto está contemplado en las reformas fiscales que el Ejecutivo
ha presentado a la Asamblea Legislativa y que todavía deben ser
sancionadas, promulgadas y publicadas por el Presidente de la República.
Las firmas internacionales dicen que El Salvador al ser un mercado tan
pequeño y con altos costos perdería interés para
las compañías y aquellas que se queden elevarían
sus tarifas, las que automáticamente serían trasladadas
a los consumidores.
La advertencia ha provocado preocupación en la Asociación
Salvadoreña de Empresas de Seguros (ASES), pues ante un evento
de gran magnitud las compañías locales no tendrían
suficiente capacidad para indemnizar por daños catastróficos
a sus clientes.
Sólo durante los sismos de enero del 2001, las
aseguradoras cancelaron en concepto de indemnizaciones más de $325
millones de las cuales el 97% fueron cubiertas por las reaseguradoras.
Lo grave es que los eventos catastróficos cada vez son más
frecuentes. Antes se estimaba que los sismos ocurrían cada 20 años,
ahora se calculan cada 10 ó 12 años. En ese sentido,
la posibilidad de que haya un terremoto en 5 ó 7 años es
muy real, apuntó el director ejecutivo de ASES, Raúl
Betancourt.
Betancourt dijo que hay naciones como Guatemala que cancelan sólo
el 2% que es lo normal en el mundo, pero tarifas del 20% desestimularían
el negocio.
Hasta ayer, al menos siete reaseguradoras habían advertido a ASES
que podrían retirarse del mercado salvadoreño, si se aprueban
las reformas fiscales. Entre estas se encuentran Hannover Re, Suiza, Patria,
General Cologne, Munchener, Odysse y Mapfre.
Nuestro sector representa el 1.7% del PIB pero cuando sucedieron
los terremotos inyectamos el 15% del PIB con que se comenzó a levantar
El Salvador, dijo.
El mercado
Ante la amenaza, Betancourt hizo un llamado al Ministerio
de Hacienda, a la Asamblea Legislativa, a la Secretaría Técnica
y al Presidente para que reconsideren la medida y eviten impactos que,
de no poder cumplir las aseguradoras, tendría que asumirlas el
Gobierno.
Este no es un problema de 12 compañías. Nosotros podemos
seguir trabajando. El problema es para el país cuando eventualmente
suceda una catástrofe y no tengamos capacidad de respuesta.
En este caso quedarían comprometido los seguros de daños
materiales y personales, ramo de incendios, daños y líneas
aliadas, entre otros.
Tenemos cartas de reaseguradoras que indican la
probabilidad de retirarse si les gravan con impuestos, dijo.
Si dichas compañías cumplen su amenaza y
se retiran de El Salvador, quedaría la opción de contratar
reaseguradoras de segunda categoría, pero estas cumplirían
a medias o dilatarían los pagos en el tiempo.
El rubro de seguros de América Latina, incluyendo a Brasil y México,
apenas representa el 3% del mercado mundial.
El Salvador no representa ni el 0.5% del mercado por lo cual no es tan
representativo en términos económicos para dichas empresas.
De ahí que fácilmente pueden retirarse y echar raíces
en otros mercados como Guatemala, Honduras o Nicaragua.
El ejecutivo también señaló que un gravamen de esa
naturaleza pondrá más presión al sector, de por sí
bastante golpeado por la desaceleración económica, y afectará
la rentabilidad.
Estamos de acuerdo con que se amplíe la base tributaria,
queremos que se combata la evasión y se eliminen los vacíos
de ley, lo que no queremos es que se hagan cosas fuera de orden,
dijo.

|