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| El equipo. Ricardo Perdomo (PDC) conversa con
Romeo Auerbach (PCN) y Vinicio Peñate. Fotos
EDH |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Una distribución alternativa de los parlamentarios y la reforma
de los Artículos 208 y 209 de la Constitución, para separar
las funciones administrativas y jurisdiccionales del Tribunal Supremo
Electoral (TSE), fueron las conclusiones con las que ayer la comisión
técnico-electoral concluyó varios meses de trabajo.
Según el proyecto de decreto elaborado por el equipo, el reparto
de las curules, tras reformar el artículo 13 del Código
Electoral, quedaría de la siguiente manera: San Salvador pasará
de las 16 curules actuales a 25; Santa Ana, de cinco a siete; San Miguel,
de cinco a seis; La Libertad, de seis a ocho; Sonsonate, de cuatro a seis;
Usulután, de cuatro a cinco; Ahuchapán, La Paz y La Unión,
de tres a cuatro.
Cuscatlán, Chalatenango, Morazán, San Vicente y Cabañas
mantendrán los tres diputados actuales.
Para hacer esta distribución, nos hemos basado en un modelo
de equidad para aumentar la proporcionalidad en beneficio del pluralismo
democrático, explicó el diputado tricolor Guillermo
Gallegos.
Además -añadió el representante de ARENA- hemos
tenido especial cuidado en ser respetuosos con la Constitución
para que la Corte Suprema de Justicia acepte estas reformas.
Junto a estos cambios, los representantes también acordaron la
idoneidad de reformar la Carta Magna para separar las funciones jurisdiccionales
y administrativas del TSE.
Dos entes
Hemos consultado a diferentes juristas y concluimos que es necesario
reformar los Artículos 208 y 209 de la Constitución para
crear dos entes estatales diferentes que asuman estas funciones por separado,
analizó Vinicio Peñate, del CDU, ahora llamado Cambio Democrático.
En su documento, el grupo también recomienda al organismo electoral
mejorar los procesos de administración de justicia y volver a tipificar
tanto las penas como las sanciones correspondientes.
Aunque las reformas se remitirán ahora a la Asamblea Legislativa,
para su debate y posterior aprobación, se crearán normas
temporales que regularán los procesos hasta entonces.
La Asamblea no podrá ratificar estos cambios hasta 2009,
por lo que deberemos tener normas dentro de esta ley de procedimientos
electorales a las que podamos acogernos en ese intervalo, aclaró
el pecenista Romeo Auerbach.
Ahora, los políticos quedan a la espera de que la mesa de diálogo
y entendimiento les reoriente sobre los temas de agenda que se pactaron
al inicio de las reuniones.

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