 |
| Interrogado. El ex dignatario estuvo durante
casi 11 horas frente a una comisión parlamentaria. Foto
EDH |
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
El
ex mandatario del Gobierno español José María Aznar
compareció ayer en Madrid ante la comisión parlamentaria
que investiga los atentados del 11 de marzo, donde aseguró que
el objetivo de la masacre terrorista fue, además de causar víctimas,
volcar las elecciones generales del 14 de marzo.
En una sesión maratoniana y en medio de gran expectación,
el ex presidente del gobierno (1996-2004) no dudó en denunciar
una campaña orquestada por la oposición y algunos medios
de comunicación afines a ella para acabar con su gobierno, aprovechando
la muerte de 191 personas y los más de 1,800 heridos que dejó
la explosión de una decena de bombas en cuatro trenes en Madrid
colocadas por terroristas islámicos.
ETA e islámicos
Asimismo, reiteró sus sospechas, ya antes expresadas, sobre una
posible conexión entre ETA y el 11-M. Se refirió a coincidencias
entre el terrorismo etarra y el islámico y pidió una investigación
sin reservas de esas supuestos vínculos. Al igual que
su formación, el conservador Partido Popular (PP), Aznar ha defendido
siempre que podrían existir esas relaciones con ETA, pese a que
las investigaciones policiales no han mostrado evidencia de éstas.
 |
| Apoyo. Decenas de españoles se manifestaron
frente al Congreso. Foto EDH |
Además, frente a los que acusan al anterior gobierno
de haber manipulado a la opinión pública tras la masacre
terrorista al aferrarse a la hipótesis de la autoría etarra
para evitar una derrota en las elecciones que se iban a celebrar tres
días después, Aznar defendió que su Ejecutivo dijo
en todo momento la verdad.
En un ambiente tenso y acompañado en la sala por algunos de quienes
fueron estrechos colaboradores en su gobierno, Aznar fue el primer ex
jefe del Ejecutivo de la democracia española en comparecer ante
una comisión de investigación. Uno a uno, los portavoces
de los grupos parlamentarios fueron interrogando a Aznar.
El Partido Popular busca limpiar su nombre de las acusaciones de que mintió
a los españoles.
Los socialistas se oponen a quienes piensan que su sorpresiva victoria
se debió a los ataques terroristas, una declaración que
podría socavar su legitimidad política.