elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Ebrios opacaron la alegría en carnaval

San Miguel. PNC registró como principal foco problemas de el estadio Charlaix. No hubo hechos graves en la ciudad

Publicada 30 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

Control . La mayoría de capturados fueron muchachos bebidos que provocaron disturbios en los festejos migueleños, especialmente en el recinto deportivo. FotoEDH

Yanci Pérez
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

Abusos en el consumo de licor impulsaron a muchos a provocar desórdenes durante el carnaval migueleño, lo cual les llevó a terminar la noche en las bartolinas policiales.

Esas fueron las circunstancias comunes en la mayoría de las 27 detenciones hechas por la Policía Nacional Civil en la más grande fiesta de San Miguel, el carnaval del sábado anterior.

El inspector Miguel Ostorga dijo que la mayoría de capturas se efectuaron en el estadio Miguel Charlaix.

“En el estadio tuvimos que echar mano de la Unidad de Mantenimiento del Orden y la Unidad Táctica Operativa para evitar mayores desórdenes”, dijo Ostorga.

La labor de la PNC fue ardua pues, además de garantizar el orden de la fiesta, tuvo que mantener el control de la delincuencia en el resto de la ciudad.

Para ello se apoyó en los Grupos de Tarea Antipandillas (GTA), que patrullaron los barrios y colonias en conjunto con un pelotón de la 3a. Brigada de Infantería.

A algunos detenidos se les presentarán cargos por parte de la Fiscalía, por cometer delitos, tales como amenazas de muerte o agresiones.

Las últimas detenciones se produjeron cerca de las cinco de la mañana. Eran borrachos que causaron desórdenes.

La Cruz Roja prestó 70 servicios durante el desarrollo de las fiestas, la mayoría relacionados con golpes y heridas leves en los distintos escenarios artísticos.

Destacan la localización de 14 niños extraviados, la mayoría de ellos fueron regresados a sus padres la misma noche del sábado.

También hubo 3 atenciones por quemaduras de diferente nivel, provocadas por contacto con artefactos pirotécnicos y planchas de asar carne.


Salgado prefirió unir a los escandalosos

El estadio Miguel Charlaix fue seleccionado para colocar los grupos internacionales de “perreo” en el carnaval. Ahí se produjo la mayoría de desórdenes. La malla metálica colocada para separar a músicos del público fue botada.

Incluso miembros de la Unidad de Mantenimiento del Orden de la PNC advirtieron que si el desorden continuaba, ordenarían la suspensión del espectáculo.

Para el alcalde Wilfredo Salgado, la situación del estadio Charlaix fue algo normal pues, según dijo, “es difícil tomar medidas de control en un sitio donde están congregadas más de 30,000 personas”.

Pensó que “es sano tener un lugar destinado a la gente que le gusta el desvergue”.
“Imagínese qué hubiera pasado si esos 30,000 jóvenes, en lugar de estar concentrados en el Charlaix, se hubieran disgregado en toda la ciudad”, sostuvo Salgado.

Aunque es muy temprano para tomar decisiones, Salgado dijo que para el próximo Carnaval se tomarán algunas medidas para evitar mayores consecuencias.

Entre ellas, la malla metálica volverá a ser usada, pero sostenida por rieles para evitar que sea tumbada por los jóvenes.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW