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| En la segunda parte, los locales
salieron por el empate. Se mostraron diferentes, entregados y dispuestos
a no dar un balón por perdido. Foto
EDH |
Byron
Sosa
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Bombos y platillos fueron la antesala del partido entre el San Luis y
el Fuerte San Francisco, realizado ayer en San Luis Talpa.
El cierre de las fiestas patronales, en honor a San Luis rey de Francia,
fue ayer y los habitantes acudieron al estadio municipal para apoyar a
su equipo y esperar un triunfo para festejarlo en grande, pero se fueron
con las ganas.
En los graderíos se escuchó el murmullo de la gente: dicen
que el Fuerte es bueno, no por balde es el líder, era uno
de los tantos comentarios de los lugareños.
Eso no quedó en el aire. Los comandos azules demostraron
con un juego vistoso y rápido porque están donde están.
Las triangulaciones entre Pablo Róchez, Carlos Quintanilla y Ronald
Torres pusieron al descubierto los desaciertos en la zona baja del San
Luis.
Producto de esas faltas, al minuto 19, Ronald Torres aprovechó
una prolongación del hondureño Róchez para vencer
la portería que defendió Walter Guerrero y decretar el 1-0
que paralizó la ansias del triunfo que tenía el equipo.
Al 23, Róchez se comió un balón
que le entregó su compañero de fórmula (Quintanilla).
El delantero catracho cruzó un pase en profundidad y la mandó
pegada al poste derecho de Guerrero.
Oxigeno mental y vamonos. Ese pareció ser el mensaje que les trasmitió
el técnico colombiano (que no puede dirigirlos desde adentro),
a los jugadores del San Luis.
En la segunda parte, los locales salieron por el empate. Se mostraron
diferentes, entregados y dispuestos a no dar un balón por perdido.
Contaron con la experiencia del brasileño Luciano Álvez
que hilvano jugadas con Amilcar Alvarado y Carlos Monge.
Esa presión fue la causante de que al 59, el capitán
Noe Salgado fuera expulsado y dejara con 10 elementos al Fuerte, ya que
en una envestida talpense tuvo que tocar la bola con la mano (siendo el
último) para evitar el empate.
Pero la suerte no favoreció al San Luis y no definieron cuando
pudieron. Mientras que Ramón Sugar Aviles movió
sus piezas dentro de la cancha de manera que los tres puntos no se les
escaparan, y así fue.
Les aguaron la fiesta a los de San Luis Talpa.

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