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Elegante armonía

En esta temporada, más que seguir una tendencia, hay que trabajar un estilo propio

Publicada 27 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

Las flores son una excelente
opción si desea proyectar una
imagen sobria y delicada. Foto EDH


Karina García
karinagarcia@elsalvador.com
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com

Ha llegado la hora de desempolvar el árbol, buscar los adornos y sacar de las cajas todos los ornamentos de Navidad. Luces, bolas, listones, nada debe quedarse guardado.

Según la diseñadora Carolina Calderón, para esta temporada, los colores que predominan son el morado, el azul y el verde claro.

Sin embargo, si usted está a gusto con los tonos que tradicionalmente usa, la experta en decoración sostiene que no tiene por qué cambiarlos. Más que dejarse llevar por una tendencia, lo ideal es que marque su propio estilo y se sienta conforme con él.

Ahora bien, aconseja que al colocar el árbol se cuide de no sobrecargarlo. En otras palabras, no lo sature. Lo indicado es la sobriedad. Si desea que todos sus adornos se luzcan, esa condición es la correcta.

En este sentido, Calderón recomienda que, de preferencia, ponga sólo un tipo de guías y que éstas no sean ni de colores ni intermitentes, ya que distraen la atención del ojo.

De acuerdo a la profesional, las luces blancas y permanentes ofrecen dos ventajas: proyectan un efecto más elegante y son más fáciles de combinar.

El tamaño de las guías también debe ser uniforme. Si quiere destacar los ornamentos, olvídese de las luces grandes, pues cobran demasiado protagonismo.

Al colocarlas, inicie desde la punta y distribúyalas de manera equitativa. Trate de cubrir también la parte interior. Según Calderón, esto le permitirá crear el efecto de profundidad.

La colocación del nacimiento en los hogares surgió a partir de la iniciativa de San Francisco de Asís, quien para promover el misterio de la Natividad, pensó en reproducir el lugar donde había nacido el Redentor.
Hoy en día, existe una inclinación hacia lo mesurado. Los nacimientos vienen en finos acabados, limitándose a los personajes principales.
Foto EDH

Probar las iluminación debe ser el primer paso en el proceso de instalación del árbol. Antes de ponerlas es necesario asegurarse de que todas las bombillas enciendan. Calderón aconseja el uso de luces con dos puntas para que las conexiones se lleven a cabo con mayor facilidad.

Además sugiere el empleo de regletas, en lugar de conectarlas directamente en los tomas. Esta medida es recomendada, sobre todo, cuando se utilizan varias guías en un árbol, para disminuir el riesgo de un cortocircuito.

Complementos

Los adornos deben ser proporcionales. Si es pequeño, los ornamentos no deben ser grandes y tampoco deben colocarse muchos. Para no doblar las ramas, es preciso que se valore el peso de los adornos. Los más pesados deben ir en la parte de abajo.

Si va a colocar artículos grandes, éstos deben colgarse primero, para que la distribución del resto de adornos se facilite. Calderón aconseja que juegue con las alturas. “La decoración debe llevar cierto ritmo”, explica.

En la punta se puede destacar una flor, un listón, un ángel o la tradicional estrella. En general, para la ornamentación se recomienda utilizar un sólo color y degradarlo. Emplear diversos tonos le ayudará a fomentar un ambiente más acogedor y delicado.

Si va a cambiar los colores de su árbol, procure que éstos combinen con la decoración de las paredes y los muebles. Promueva la armonía en sus espacios.

Adornos. Las tradicionales
botas no pasan de moda.

Peluches . Buenas opciones
si se tienen pequeños.

Frutas. Son una alternativa
válida para decorar.

 



La herencia del pueblo germano

Para los germanos cristianizados, el árbol de Navidad simbolizaba el árbol del Edén, pero no aquel con el que pecó Eva, sino el que conmemora el Fruto de la salvación, de allí el carácter de sus adornos y decoraciones.

Espacio. El árbol debe ubicarse en un área donde se luzca, sin que interrumpa el paso. Foto EDH

Proveniente de la tradición germánica, se comenzó a utilizar en el siglo XVII en la ciudad de Estrasburgo (Francia), difundiéndose hacia el norte de Europa, sobre todo en países protestantes.

Al rechazar el uso de todo tipo de imágenes, decidieron adoptar un símbolo que recordara el nacimiento de Jesús.

En 1841, el príncipe Alberto lo introdujo en Gran Bretaña y luego se acogió en Estados Unidos con la llegada de los inmigrantes protestantes.

Con el correr de los años, el árbol de Navidad es retomado también por los católicos.
De ahí la costumbre de ponerlo junto al nacimiento cada diciembre.

Los estilos de árbol han variado con el paso del tiempo. Los plásticos han quedado fuera del panorama. Mientras que los pinabetos moldeables se imponen.

Antes de comprar uno, evalúe primero el espacio del que dispone. Verifique la altura y el ancho del árbol.

Al elegir el lugar donde lo va a ubicar, revise que el sol no le dé directamente, pues las ramas pueden decolorarse.

Los precios dependen del tamaño y del lugar donde los adquiera.



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