René
Serrano
El Diario de Hoy
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Los pasajeros
de un autobús de la ruta 112, que viajaba desde Sensuntepeque hacia
San Salvador, están vivos de milagro.
A la unidad placas AB 71-329, en la cual se transportaban más de
40 personas, se le explotó una llanta delantera y a consecuencia
de esto se cruzó la cuneta que divide ambos carriles de la autopista.
Estuvo a punto de chocar contra otro vehículo, conducido por un
investigador policial.
El percance sucedió a la 1:00 de la tarde del jueves pasado, en
el kilómetro 27 de la Carretera Panamericana, cerca del desvío
a Santa Cruz Michapa, a un kilómetro del lugar donde hace mes y
medio un automóvil se estrelló contra un camión que
estaba mal estacionado. Fallecieron dos personas.
Cuando nos subimos en San Isidro (en el departamento de Cabañas)
sentimos que la llanta venía mal, entonces le dijimos al motorista
que la arreglara, pero no quiso.
A llegar a la bajada se escuchó el estruendo y pensamos que nos
íbamos a morir, expresó asustada María Cáceres,
mientras consolaba a su hijo Kelvin Cáceres, de ocho años,
que resultó con golpes leves, al igual que dos personas más
que no fueron identificadas.
Gracias a Dios que no venía una rastra, si no, no estuviéramos
contando el cuento, afirmó otro pasajero.
Escapa
Debido al accidente, el conductor, identificado como Adolfo Martínez,
se dio a la fuga.
Agentes de la División de Tránsito de la Policía
Nacional Civil (PNC) de Cojutepeque se presentaron al lugar minutos más
tarde. Inmediatamente iniciaron la búsqueda de Martínez.
Estos son los conductores temerarios que pueden ocasionar grandes
desgracias, sostuvo un oficial de la División de Tránsito.

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