
Víctor
A. Ramírez*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
La realidad es que la credibilidad del
sistema de ahorro para pensiones administrado por las AFP requiere mejoras.
Las razones de esta falta de confianza del público, en especial
de los afiliados, son diversas y van desde la fe ciega en que el Estado
es responsable de todo, hasta razones de interés político,
pasando, ciertamente, por la falta de comunicación adecuada, por
parte de las instituciones involucradas, para transmitir el mensaje en
forma clara y sencilla.
A esto se suma la constante presencia de fuentes diversas en los medios
de comunicación que sin entender el nuevo sistema, lanzan cualquier
tipo de críticas, sin fundamento, únicamente pensando en
crear confusión y al final lograr beneficios, no tanto en función
de colectivos de afiliados, sino personales.
No hay día que en los medios de comunicación no se escriba
o se diga algo sobre la trascendental reforma de pensiones realizada,
lo cual denota, por otra parte, la importancia del tema, independientemente
del matiz que lleve la noticia. Algunas críticas hechas al nuevo
sistema son válidas, sin embargo, la mayoría se deriva de
la falta de conocimiento y entendimiento del sistema. ¿Por qué
será que nadie dice nada sobre los mejores beneficios por invalidez
para los pensionados afiliados en las AFP?, ¿Por qué no
se dice nada sobre el altamente barato seguro de invalidez y sobrevivencia
que cubre a los afiliados de las AFP? La respuesta a estas interrogantes
tiene relación con el bajo conocimiento que la población
tiene sobre la organización y funcionamiento del nuevo sistema.
Ante ello, creo que son necesarias algunas sugerencias que ayuden a mejorar
la imagen del nuevo sistema. Me parece que cada involucrado debe actuar
en su esfera de competencias. La Superintendencia de Pensiones debe mantener
su línea de fiscalización transparente y oportuna sin traspasar
la frontera demarcada, es decir respetando los derechos de los fiscalizados.
Pero en el fondo las que tienen una ardua tarea por realizar son las AFP,
quienes tienen que innovar, ser creativas y responder con hechos a las
críticas.
En este contexto, las AFP se deben involucrar más con el Ministerio
de Educación en una campaña para elevar el nivel de la cultura
previsional e impartir seminarios a los docentes sobre el funcionamiento
del sistema nuevo de pensiones.
Con ello se gana la réplica de los conocimientos hacia los alumnos,
a través del docente Las AFP deben crear una red de beneficios
adicionales a la pensión, tanto para los pensionados como para
los afiliados no pensionados. Habría que pensar en realizar convenios
con redes de farmacias para obtener descuentos para sus afiliados y pensionados.
No es utópico pensar en la posesión de un centro de recreo
para que sus pensionados puedan disfrutar de horas de relajamiento físico
y espiritual.
También puede pensarse en acercar eventos culturales a los pensionados,
tales como: conciertos con la Sinfónica de El Salvador, teatro,
concursos de pintura y literatura. En fin se puede pensar en la creación
de una red de protección social, adicional a la pensión
que devengan, con el fin de que el pensionado y el afiliado no pensionado
sientan y vean aumentados sus beneficios reales. La gente tiene que palpar
que este nuevo sistema le da más que cualquier otro y que la atención
que se le brinda es mucho más integral.
Estoy más que seguro de que la creación de esa red de protección
haría que la confianza y credibilidad del nuevo sistema aumentara
y, con ello, la confianza en las instituciones ligadas a su funcionamiento.
Claro, esto requiere de recursos, pero vale la pena sacrificar parte de
la tasa de ganancia hoy, para mantener los flujos de utilidad futuros.
Con la creación de la Asociación de Administradoras de Fondos
de Pensiones, Asafondos, la realización de esta propuesta puede
ser posible; además, existen experiencias exitosas que deberían
ser examinadas para tener referentes de actuación, por ejemplo,
valdría la pena visitar y conocer de cerca la gran red de protección
social que tiene la Cámara Chilena de la Construcción, una
empresa privada con una gran visión social. En todo caso, la creación
de una red de protección social debe ser vista como una inversión
de largo plazo y no como un gasto presente.
* Lic. en Economía.

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