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| Información. Cony Jhonson, de la Agencia
Internacional de Desarrollo (AID), en la presentación de la
iniciativa. Foto EDH |
Ivette Amaya
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Los ojos de América Latina y del resto del mundo se centraron ayer
por un par de horas en El Salvador, que fue sede de la presentación
del Informe sobre la epidemia mundial de sida 2004, realizado
por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida).
El documento, basado en la recopilación de información respecto
a los casos registrados por cada país, indica un incremento significativo
de infectados, especialmente en el sector femenino.
Ernesto Guerrero, de Onusida, detalló que actualmente 39.4 millones
de personas viven con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). De este
total, cerca del 50 por ciento (17.6 millones) son mujeres, la mayoría
en edad reproductiva y de actividad laboral.
Para Centro América, donde la epidemia se concentra en las áreas
urbanas, el número de infecciones continúa en aumento. Sobresalen
Guatemala y Honduras con un índice de contagio en adultos cercano
al dos por ciento anual.
Parecidos
En toda la región la relación de hombre y mujer infectados
es similar. El estudio destaca que por cada tres hombres hay una mujer
con el virus.
Claramente lo que el informe dice es que la mujer está bajo
ataque. Si vemos las cifras de 1990 hablábamos de 20, 30 hombres
por mujer. Hoy estamos hablando de tres, dos o un hombre por mujer,
manifestó Nils-Arne Kastberg, director regional de Unicef para
América Latina y el Caribe.
El problema, sostiene, está en el patrón de comportamiento
de la infección, el cual se escuda en el cubrecama del machismo,
que genera un silencio ante la expansión del contagio y un uso
incorrecto de los métodos preventivos.
Lo que necesitamos es que toda la región asuma como una responsabilidad
histórica el detener la epidemia ahora, porque sabemos que los
países que llegan al 1% de prevalencia. Si pasan ese límite
muy difícilmente logran detener la epidemia, indicó
Kastberg.
Por esta razón, la Vicepresidente de la República, Ana Vilma
de Escobar, realizó el lanzamiento de la campaña: Mujeres,
muchachas, VIH y Sida para El Salvador y el resto del mundo, en
la lucha preventiva contra la epidemia.
Se pretende llamar la atención universal sobre la vulnerabilidad
a la que está expuesta la mitad de la población mundial
(mujeres), por múltiples razones físicas, sociales y culturales,
declaró la funcionaria.
La campaña hace un llamado a la población acerca de la necesidad
de realizarse la prueba del VIH, sobre todo al sector femenino.
Además, buscan erradicar el rechazo y el estigma hacia las mujeres
que portan el virus, ya que esto entorpece el trabajo de prevención
en los grupos de más alto riesgo en el mundo.
La funcionaria también enfatizó el esfuerzo para el acceso
a los antirretrovirales, a la discusión del tema y capacitación
en salud sexual y reproductiva.
Lo que necesitamos es que toda
la región asuma responsabilidad histórica de detener
la epidemia ahora.
Nils-Arne Kastberg
Director Regional de Unicef
Abuso en el hogar propicia la infección
El entorno familiar ya no es un lugar seguro
para la niñez y la adolescencia de la región, informó
Nils-Arne Kastberg, director regional de Unicef para América Latina
y el Caribe.
Para Kastberg, el punto central del trabajo a futuro en el tema del Sida
y los adolescentes debe centrarse en cómo se protege a las niñas
para que no sean víctimas del abuso sexual, que en gran medida
es realizado por familiares cercanos y hasta por el mismo progenitor.
No es que el sistema ABC (abstinencia, comportamiento seguro y uso
de preservativo) no está funcionando, sino que tiene un uso incorrecto
porque simplemente las jóvenes están siendo atacadas en
sus hogares antes de ponerlo en práctica, sostuvo.
Como ejemplo, Kastberg detalló un estudio realizado en Costa Rica,
donde el 95 por ciento de todas las adolescentes embarazadas fueron violadas
por el padre, lo que, además, le agrega la posibilidad de una infección
con el VIH, por las relaciones sexuales forzadas.
Necesitamos que luchemos por un cambio de actitud en esto porque
hoy tenemos 658 nuevas infecciones en Latinoamérica, y hablamos
de 260 defunciones al día en la región, que se traduce en
aumento, dijo.

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