
José
Eugenio Hoyos*
El Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
Los próximos 26 y 27 de noviembre
se realizará por primera vez el Foro Presidencial de Diálogo
con los Salvadoreños en el Exterior. Éste ha sido un gran
acierto de la gestión del mandatario salvadoreño, Antonio
Elías Saca, y del ministerio de Relaciones Exteriores, cumpliendo
así con lo que prometió a las comunidades tan necesitadas
de apoyo y atención en el exterior. Para los que trabajamos con
los inmigrantes, éste es un hecho histórico, un ejemplo
digno de imitar; ojalá que otros países y sus gobiernos
hagan lo mismo, pues en algunas embajadas sus coterráneos se ven
abandonados, no así en El Salvador.
Es lógico que en este foro no se van a dar todas las soluciones
a los problemas. Es imposible remediar en un minuto todas las necesidades
de la gente, pero lo importante es que nos va a hacer reflexionar y buscar
mecanismos para que nos unamos y aprendamos a trabajar por una efectiva
inversión social y humanitaria. En la agenda que desarrollaremos
en este foro, incluimos temas como salud, educación, turismo, integración
centroamericana, oportunidades, económicas y de inversión,
seguridad, participación política de los salvadoreños
en el exterior, remesas y estabilidad migratoria. Considero que en el
futuro debemos centrarnos sólo en el tema de inmigración,
ya que éste es el que más preocupa a nuestra comunidad.
Si tenemos estabilidad migratoria, todos los demás objetivos serán
mas fáciles de alcanzar.
Es posible que algunos llevemos en nuestras manos propuestas para este
foro y que desde ya las estemos desarrollando en nuestras comunidades
para ser presentadas al gobierno norteamericano. En el foro estoy proponiendo
que discutamos y reflexionemos que la renovación del TPS es importante,
pero no nos quedemos solamente en ese debate. Los salvadoreños
se merecen una residencia condicional, sobre todo aquellos que llevan
ya dos períodos de extensión migratoria, pues esta residencia
condicional es mucho más que merecida por las raíces y el
aporte positivo que los salvadoreños han desempañado en
esta gran nación.
La residencia condicional se daría a aquellas personas que están
acogidas a los programas de TPS. NACARA, ABC, H1B-H2A, S1, asilo político
etc., que hayan tenido trabajo estable, hijos nacidos en los Estados Unidos,
que no hayan dependido de los programas sociales de el gobierno (que no
sean una carga económica) que no tengan problemas de violencia
familiar, que no hayan sido amonestados por manejar bajo la influencia
del alcohol). Además deberán tener carácter moral
intachable, conocimiento básico del inglés, que hayan recibido
clases de la historia cívica de los Estados Unidos, que se sometan
anualmente a chequeo policial con huellas digitales y foto, y que se comprometan
a no tener en su casa o apartamentos a personas indocumentadas.
De esta forma habrá más estabilización en la familia,
más control en las fronteras, menos crimen, solución a las
pandillas y al terrorismo. Esta propuesta de la residencia condicional
por cinco años estaría apoyando los programas del nuevo
gobierno del Presidente Bush. Si la amnistía da miedo a los estadounidenses,
con la residencia condicional habría más aceptación
entre la ciudadanía.
*Párroco de Dale City, Virginia, EE.UU.
jhoyos@hotmail.com

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