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El nivel depende de la inversión

¿Por qué llegan pocos extranjeros de calidad? Simple, porque los buenos son atraídos por mercados más poderosos

Publicada 23 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

VISITA DE FUNES
César Funes, de la Secretaría de la Juventus, anoche se reunió con la junta directiva de la Fesfut. “Fue una reunión muy positiva y estamos dispuestos a colaborar con su plan”, confesó Humberto Torres. Foto EDH


Claudio Martínez
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


El fútbol, como la mayoría de las cosas en la vida, se maneja por la ley de la oferta y la demanda. Y el salvadoreño no es la excepción.

Aquí, cada vez son más los que se quejan de que los extranjeros que llegan en el país no son de lo mejor.

Es cierto que algunos terminan en la banca y en muchos casos no marcan una diferencia sobre los nacionales, pero es lo que hay.

¿Por qué no llegan mejores? Muy simple, porque los mejores se van a otros mercados, donde el prestigio y los dólares son un atractivo irresistible.

Los futbolistas de clase mundial van al Real Madrid, Milan, Barcelona, Inter, Bayern Munich, Juventus o Arsenal. Otros, probablemente grandes promesas a punto de explotar, van a otros clubes de Europa con menos nombre, pero igualmente con un gran poderío económico.

Luego, en un tercer nivel, están los clubes de la Europa no tradicional, mercados como el griego, turco y ruso, que son capaces de contratar figuras de renombre, muchas de ellas en la etapa descendente de su carrera, pero invirtiendo fuerte.

Otros, ya con menos nivel, optan por las segundas divisiones de países como España, Italia o Portugal, donde muchos sudamericanos –especialmente brasileños, argentinos y uruguayos– se han instalado y disfrutan de una interesante estabilidad.

Un mercado que cada vez crece más es el mexicano, una buen alternativa para buenos jugadores extranjeros a los que se les ofrece mucho dinero y un campeonato muy competitivo donde lucirse. Así, el Cruz Azul, por ejemplo, tiene a dos jugadores de la Selección de Argentina –César Delgado y Luciano Figueroa- y el América al chileno Reinaldo Navia. Algunos extranjeros en México ganan 40,000 dólares al mes.

La clave para traer futbolistas de otros países es el dinero que se quiera invertir. Ése es el imán. Y aquí es donde funciona la ley de la oferta y al demanda.

Once Municipal, por ejemplo, podría contratar a Rivaldo si tuviera el dinero suficiente para hacerlo. Bastaría que le ofrezcan 3 millones de dólares para convencer al brasileño. Así, por ejemplo, funciona en Qatar o Arabia Saudita. Los jugadores no obtendrán prestigio, pero sí un ingreso económico difícil de rechazar.

¿Qué ofrece el fútbol salvadoreño? Un sueldo de 700 a 2,000 dólares en el mejor de los casos, jugar en estadios semivacíos, sin vestuarios y viviendo –como ocurre en algunos clubes– en casas que no tienen las mínimas condiciones.

Por lo tanto, salvo algunas excepciones, sólo aquellos que acepten esas reglas del juego son los que llegan a jugar a este país, que normalmente no son ni los mejores ni los que le siguen a los mejores. A veces simplemente son los más valientes o los más desesperados.
Cuando se busca un extranjero de nivel, se necesita invertir mucho dinero. O tener mucha suerte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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