José Iglesias Etxezarreta
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
¿Qué es ser ciego? No ver. En este sentido,
Luis Ángel Serrano no es invidente. Este radioperador puede ver
perfectamente un futuro esplendoroso para las dos niñas pequeñas
que tiene a su cargo, sus hijas, en un país en el que él
pueda contribuir como el ciudadano extremadamente consciente que durante
la conversación demuestra ser.
Perfil
Este radioperador de la central de taxis Confort Tours nació
hace 32 años. Tenía una infección en ambos ojos
desde pequeño, que controlaba con el tratamiento médico
indicado, y no tenía mayores incovenientes. Trabajaba
en la ruta 44 de micobuses hasta que el 13 de enero de 2001, hallándose
en la oficina, las sacudidas del terremoto que asoló el país
y el impacto de ver como todo se movía y la magnitud
del sismo le hicieron perder la vista casi totalmente. Está
separado y detenta la custodia legal de sus dos hijas, Gabriela Estefany,
de 6 años, y Guadalupe Beatriz, de 9. |
Pero para ello necesita que, al menos por
unos instantes, los políticos cambien en sus mentes sus varas edilicias
de mando por los bastones blancos de la solidaridad. El Puma,
como le conocen sus amigos, hace honor a su apodo por ser, casi, inasequible
al desaliento; ¿harán los elegidos honor, a su vez, a sus
promesas de campaña?
En su situación, ¿aún sueña en colores?
Sí, claro. Yo actualmente, como todo ser humano, como todo ciudadano
salvadoreño, aspiro, lo mejor que pueda, a darle una mejor calidad
de vida a mi familia. No tengo ambición más grande que ver
a mis hijas preparadas, desarrolladas, ya integradas en la sociedad, laboralmente,
a nivel profesional. Es eso lo que me hace andar tocando puertas, siempre
en busca de una mejor oportunidad de empleo para forjarles una mejor calidad
de vida a mis hijas. Y lo que le pido al Presidente de la República,
al viceministro de Trasporte, a la Comisión de Obras Públicas
de la Asamblea Legislativa, es la oportunidad de poder convertirme en
microempresario, un par de placas de alquiler para poder obtener una unidad
de transporte de taxis y así obtener mejores ingresos, ya que en
la actualidad en nuestro país de acuerdo a la economía que
tenemos son muy pocas las oportunidades de empleo que hay para las personas
con discapacidad.
No busca subsidios, sino trabajo...
Sí. Uno de los objetivos que siempre he tenido es ser una persona
productiva para mi país y mi familia, una persona que pueda dar
a mi país lo que todos como ser humano tenemos. Traemos talento,
traemos cualidades, traemos valores. Y eso es importante, que nosotros
los veamos en nosotros mismos, para poderlos desarrollar y darlos a conocer
a la sociedad. Porque ¿de qué me serviría pararme
en una esquina y pedir limosna y que la gente me viera con lástima?
Eso es lo que yo no quiero, dar lástima. Quiero tener un trabajo
digno, demostrarle a la sociedad que sobre cualquier situación,
tengo capacidad para poder salir adelante.
¿ Y cuál es ése, su talento?
Me desenvuelvo en la actualidad como radio operador de servicio de
taxis. Ya tengo un año de estar trabajando para la empresa. Cubro
turnos eventuales. Aunque también me he desarrollado como locutor
de una radio. He estado transmitiendo para un programa que se llama Nuevos
Horizontes, hecho por el sector de personas no videntes en Radio La Clave
en el 92.1 de la FM. Y eso es bien importante, porque le demuestra a las
personas y a la sociedad que cree que uno no puede, le demuestra todo
lo contrario, que uno sí puede.
Hablando de oportunidades, ¿se está cumpliendo la ley?
No, no. En nuestro país ya tenemos varios años de que fue
aprobada la ley de equiparación de oportunidades, la cual dice
en el artículo 24 que, por cada 100 personas, deben de haber cuatro
empleadas dentro de una institución del gobierno o empresa privada,
pero no se está cumpliendo. Tenemos muchas empresas que, en vez
de abrir oportunidades, las están cerrando. En el Estado hemos
solicitado empleo al Ministerio de Salud Pública, hemos hecho gestiones
con el ministro anterior, el Dr. Herbert Betancourt, con el Dr. López
Beltrán que también fue ministro antes, y allí sacamos
una capacitación de telefonía y radiocomunicaciones en donde
aprendimos a manejar un intercomunicador, un teletipo, un conmutador,
un radio de comunicación, aprendimos a tratar al público,
aprendimos a tratar al mismo personal del hospital porque esa capacitación
se nos dio en el Hospital Nacional de San Bartolo.
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¿Y simplemente con unas placas
de alquiler podría salir adelante?
Creo que sí. Creo que conozco el mercado, tengo muchos años
de estar produciendo para las cooperativas de taxi y considero que podría
salir adelante con el apoyo de mis compañeros. Gacias a Dios tengo
un apoyo total por su parte, empezando por el equipo de operaciones hasta
las unidades y los propietarios, con el apoyo de ellos sí puedo
salir adelante. Gano 12 dólares por 24 horas, seis por el turno
de noche, y creo que podría sacarle a ese taxi 93 semanales.
| Sólo
le pido al Presidente Saca que cumpla con las promesas que realizó
durante la campaña electoral en el sentido de luchar contra
la pobreza |
¿Y qué tienen que ver
con esto las autoridades?
Pienso que para el señor Presidente de la República es importante
recordar las promesas que nos hizo como salvadoreños cuando dijo
que iba a combatir la pobreza, que iba a velar por el bienestar de las
personas más necesitadas. Hasta hoy no ha habido ni un gobierno
que estime las personas con discapacidad. Se dijo que iban a dar algunos
establecimientos comerciales y no hemos recibido nada. No hay una persona
con discpacidad que tenga un chalet de estos y, si los dan, pues los dan
en zonas que no tienen estrategia comercial. El llamado que le hago al
señor Presidentea, a los honorables diputados de la Asamblea como
también al viceministro de Transporte, es que se pongan la mano
en la conciencia. Lo que pido no es una limosna, es una oportunidad para
superarme, para darle una mejor calidad a mi familia.
¿Se les podría adjudicar
algún tipo de servicio en exclusiva?
Pienso que sí. Es importante mencionar que hoy las personas más
desprotegidas son las personas con discapacidad. En otras partes del mundo
hay autobuses especiales para usuarios de sillas de ruedas, buses para
la tercera edad, y en nuestro medio no tenemos algo que nos garantice
la seguridad como ciudadanos. Física y económicamente estamos
mucho más desprotegidos. La ley no se cumple, mucho menos hay oportunidades.
Es importante que el gobierno muestre interés, que el Consejo Nacional
de Atención Integral a la persona con discapacidad vele para que
una institución o el Estado asigne algo, una empresa, para que
sea manejada por personas con discapacidad.
¿Conoce usted la experiencia de la Organización Nacional
de Ciegos de España (ONCE)?
He oído mencionar que es muy fuerte. Es una organización
que maneja la lotería en España. Es importante que en nuestro
país también se nos diera la oportunidad de manejar una
institución como es la lotería, que se nos diera la oportunidad
de obtener un fondo, ya que las personas con discapacidad somos ciudadanos
importantes, igual que todos, pues pagamos impuestos, pagamos los recibos,
pagamos todo, pagamos vivienda, los servicios básicos, por lo tanto
es lógico que podamos obtener algún beneficio del gobierno.
Se pensó que dedicarían la jornada de la lotería
el 1 de marzo, Día del Ciego, pero no prosperó.
Con tantas ONG como hay en El Salvador, ¿que programas específicos
podrían desarrollar para ayudarles?
Tendrían que trabajar juntamente con las asociaciones de ciegos
de las diferentes partes del mundo en el sentido de utilizar un poco más
al Estado y a la sociedad para obtener las oportunidades que tanto necesitamos
y venimos pidiendo desde hace tiempo. Conozco que la ONCE ayuda en proyectos
para instrumentos, lo que son los artículos básicos de las
personas con discapacidad como relojes braile, relojes parlantes, calculadoras
hablantes, la tecnología. No todos salen beneficiados con programas
como este y no es porque las organizaciones se nieguen a brindarles apoyo,
sino que porque también influye que muchas veces creemos que porque
tenemos una discapacidad, una deficiencia, ya no podemos hacerlo. Es importante
reconocer que tenemos mucha más sensibilidad quizás que
una persona sin discapacidad, ya que tenemos la posibilidad de poder aprender
con mucha más facilidad y la tecnología. En nuestro país
tenemos personas que conocen mucho de las computadoras. En lo personal
es poco lo que conozco por lo que le manifestaba: la situación
económica no me permite prepararme como quisiera porque tengo mis
dos hijas, tengo responsabilidades en mi hogar, y no puedo dedicarme al
estudio. Uno de mis grandes anhelos ha sido prepararme, aprender a estudiar
idiomas para poder trabajar con una compañía telefónica
grande como Telemóvil o Telecom. En ese sentido la ONCE sí
debería trabajar un poco más de la mano con las asociaciones
de ciegos y quizás impulsarlos para que el Estado pueda brindar
este tipo de oportunidades. Yo soy miembro de la Asociación de
Nacional de Ciegos Salvadoreños, y hay otras, como la Asociación
de Ciegos de El Salvador. Nos sirven para mantenernos unidos, darnos apoyo
psicológico, pero deberíamos ir más allá,
que nos ayuden a convertirnos en líderes y multiplicadores.
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¿Cómo sería
usted dentro de cinco años si le dan las placas?
En el lapso de cinco años, es más no creo que ni cinco,
mucho menos la verdad, porque también todo depende cómo
usted pueda administrar su empresa, de cómo administremos nuestros
fondos, si ganamos poco sabemos que tenemos que gastar poco, si ganamos
un poco más, pues podemos tener una mejor calidad de vida. En cinco
años tengo la visión de convertirme en microempresario solvente,
tal vez obtener otra unidad de transporte o invertir en otro negocio,
porque siempre he sido de esas aspiraciones a pesar del problema de la
deficiencia. Mi misión siempre ha sido superarme.
¿Cómo le ven sus niñas?
Mis hijas se siente muy orgullosas de mí. Trato de ser el mejor
padre del mundo, trato de ser muy amigo de ellas, les dedico el tiempo
que tengo libre, platicamos mucho de ellas, yo les hablo de mis proyectos
y les digo: hijas, primero Dios, Dios nos va a bendecir y vamos
a vivir mejor. Uno tiene que aspirar a algo mejor para sus hijos.
Mi misión es ver a mis hijas viviendo mejor que como estamos viviendo,
ya que ellas dependen totalmente de mí. Gracias a Dios las niñas
yo las tengo, a mí eso me llena de fuerza, de gran valor para aspirar
a un mejor futuro para ellas.
| Transmito
un programa de radio. Y eso es bien importante, demostrarle a las
personas y a la sociedad, que cree que uno no puede, demostrarle todo
lo contrario, que uno sí puede |
| Mis
hijas quieren ser médicos. Dicen `papi, tu vas a poder ver
porque vamos a curarte´. Yo les digo que con sólo tenerlas,
veo un mejor futuro y las maravillas del mundo |
¿Y ellas qué quieren
ser?
Mi hija mayor quiere ser médico. Ella me dice: papi, cuando
yo sea médico, yo te voy a hacer ver; tú vas a poder ver
porque yo voy a curarte. La más pequeña también quiere
ser médico y dicen que entre las dos un día van a lograr
el objetivo de hacerme ver. Yo les digo que con sólo tenerlas a
la par mía, puedo ver grandes cosas, puedo ver un mejor futuro
para ellas, puedo ver las maravillas del mundo, las maravillas de Dios.
Porque es precioso cuando tenemos nuestros hijos a nuestro lado y difundimos
en ellos valores, difundimos grandes talentos y les damos el espíritu
de superación.
Y todo eso ¿depende de unas placas?
Sí. Nuevamente quiero hacerle el llamado a nuestro Presidente y
al Lic. Tovar, viceministro de Transporte, que hay que tomar muy en cuenta
mi petición. Nada más les pido una oportunidad y prometo
recompensársela dándoles un buen futuro a mis hijas, viviendo
en una forma más digna, pagando mis impuestos como buen salvadoreño,
y ojalá que le pongan atención a esta petición todos
los empleadores de nuestro país. Que puedan tomar en cuenta que
las personas con discapacidad son personas importantes, que pueden aportar
a una empresa porque somos gente productiva, somos gente que sí
podemos hacerlo y muestra de ello es acá, en el puesto donde me
encuentro, mis compañeros están muy satisfechos con mi trabajo,
la empresa me apoya totalmente porque sabe la calidad de mi trabajo. Es
importante que pensemos en eso, no en dar una limosna, no en tener lástima
o en causar lástima, sino una oportunidad, nada más.

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