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| Buen augurio. En El Salvador es difícil
hallar trabajo, y en Italia hace falta. El país se desarrollará
porque la clase dirigente reinvierte y habrá más preparación.
Foto EDH |
José Iglesias
Etxezarreta
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
¿Cómo surgió el proyecto de colaboración
entre dos comunidades tan dispares y que ha desembocado en esta obra?
Ha habido diferentes etapas hasta llegar hasta esta construcción.
Todo comenzó cuando se quiso hacer algo para ayudar a un pueblo
que había vivido un desastre como el terremoto de 2001. Se había
decidido hacer una intervención con una suma del municipio al fondo
de solidaridad nacional del Ministerio.
La intervención del Gobierno italiano estaba concentrada en Sonsonate,
que es una zona eminentemente agrícola, que no tiene mucho en común
con Segrate, que es una ciudad prácticamente industrial y de sector
terciario avanzado.
Pero entonces hemos pensado que en vez de limitarnos a aportar una cantidad
y basta, podíamos crear una obra sobre la que concentrar posteriormente
los esfuerzos de crecimiento profesional del área.
Así ha surgido este proyecto, gracias al FISDL, que ha contribuido
a transformar una idea de solidaridad general en una intervención
específica para disponer de una formación profesional de
cierto nivel.
Existe además una demanda fuerte de personal médico en Italia,
pudiendo organizarse aquí, sobre el terreno, una formación
que se complete en Italia era bastante coherente. Ha habido problemas
burocráticos a superar, pero hay muchos hospitales en el área
de Milán que se beneficiarían de soluciones de este tipo.
Usted planteó en su visita anterior de enero de este año
que existía también la posibilidad de atraer inversiones
en cuatro sectores: textil, turístico, químico-farmacéutico
y alimentario...
En cuanto a las posibilidades de otro tipo de colaboraciones, como la
posibilidad de inversiones de nuestros operadores en El Salvador, lo hemos
cumplido en esta ocasión en que nos acompaña una decena
de empresarios.
En el turismo, seguro que hay posibilidades. El sector agroalimentario
pasa por ciertas dificultades en Italia. En general, existe un factor
negativo para nosotros que es China, una competencia a bajo coste y que
no tiene requisitos medioambientales. Para vosotros significa otro competidor
ocupando vuestro mercado principal, los Estados Unidos.
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Ha dicho que China es un peligro, pero
es favorable al libre comercio...
Sí, pero el libre comercio se da entre países que tienen
las mismas reglas, pero ¿puede hacerse con un país que puede
permitirse ensuciar los ríos y los mares? ¿que hace trabajar
a la gente sin derechos? Japón es, por ejemplo, un país
que se comporta como un socio normal , con sus costos, con su competitividad,
pero no con esta cosa salvaje de costos laborales totalmente diversos.
¿Cuáles serían las oportunidades e inversiones
turísticas concretas?
Las estamos buscando. No sólo en Segrate, sino en toda el área
milanesa. Un resort se podría hacer muy bien en un área
del Pacífico, por ejemplo Salinitas. Existen ya proyectos, pero
hay un vacío que se puede llenar.
Estoy convencido. La población italiana cada vez se vuelca más
hacia este tipo de turismo. La gente mayor, por ejemplo, viaja mucho más
de lo que se puede imaginar. Y quieren ver cosas que no se han acostumbrado
a ver durante su vida.
El único límite que he notado es que no tenemos una línea
aérea directa. Debería haber una escala o un charter, como
en Roatán, donde los italianos van a bañarse. O un vuelo
directo a Guatemala desde Milán o Roma.
¿Qué es lo mejor que tiene el país?
Las playas del Pacífico. Sólo ya hablar de Pacífico
es un atractivo en sí mismo, para gente que estamos acostumbrados
a bañanarnos siempre en el Atlántico. Eso ya lo tenemos
en casa. Además, esta vez he descubierto, gracias a mi hermano
Manuel Arce, las montañas, por encima de esa ciudad tan bonita,
Juayúa, los cultivos de café, un espectáculo desde
el punto de vista paisajístico.
Aseguran que la gente es lo mejor de este país...
En este país, la gente está dividida en dos partes, hay
todavía una división fuerte de clase. Hay una categoría
de gente que tiene poder, no sólo riqueza, y cultura. He encontrado
aquí una clase dirigente muy joven y muy preparada. Pero también
hay una avalancha, una cantidad enorme de personas que no trabajan. No
es sólo la pobreza, sino la falta de perspectivas, sin trabajo
fijo, que se arregla como puede...
Entonces, el centro de formación puede contribuir mucho...
Lo intentaré. Si mi carrera política sigue, especialmente
a nivel regional, es un empeño que tomaré con mucho gusto
frente a este país que encuentro muy simpático.
A nivel regional, y a nivel nacional ¿no? Porque este proyecto
de hermanamiento ha sido incluso elogiado por el propio Presidente italiano,
Silvio Berlusconi...
Sí, también he informado a Berlusconi y esperamos que su
televisión refleje este acontecimiento. Hemos hecho una gran propaganda
a El Salvador y nuestro amigo Manuel Arce la ha hecho de Segrate. Después,
tenemos las elecciones en mayo y si vence la izquierda yo no puedo apostar
nada, pero si vencemos nosotros continuaremos con esta experiencia.
Pero usted ganó la última vez con el 57% de los votos...
Y los que se agregaron después, que elevaron el porcentaje a 70-75.
Sólo que yo ya no puedo seguir siendo el alcalde. Después
de dos mandatos, se acabó. Entonces hace falta encontrar un buen
candidato, que sepa recoger toda la mayoría en torno a sí
mismo.
Pero me imagino que el proyecto es no partisano y seguirá...
Sí, ciertamente, supera a la derecha y la izquierda, pero mi idea
es que la izquierda italiana tiene difícil el trabajar con una
clase dirigente muy liberal como es la de El Salvador.
Berlusconi y su homólgo salvadoreño, Elías Antonio
Saca, son políticos de un nuevo cuño, empresarios atraídos
por la esfera pública. Ese hecho, ¿es importante para entenderse?
Pienso que sí. Berlusconi tiene una tendencia de hablar a la gente
de una manera muy simple y directa. Yo he visto a Saca en la Feria Internacional
y me he dado cuenta que su forma de dirigirse a la gente es muy similar
a la de Berlusconi.
Usted ha hablado de intercambio recíproco. ¿Qué
puede hacer Sonsonate por Segrate?
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| Hermano. Entrega de la llave de Sonsonate
por parte de Manuel Arce. Foto EDH |
Nosotros tenemos necesidad de mano de obra.
Hay pocos niños. Quisiéramos tanto que en el entorno de
Segrate hubiera salvadoreños, hondureños, guatemaltecos...
y ya es un poco así.
Quisiéramos que tuvieran una preparación tal que no sólo
pudieran llevar a cabo las tareas más simples, sino trabajos más
elevados como el artesanado. Ya no quedan artesanos en Italia.
Todas los trabajos técnicos nos sirven. Una escuela de carácter
técnico aquí es más fácil, ya que allí
todo el mundo quiere dedicarse a campos como la informática, a
tener titulaciones.
Sin embargo, los electricistas ganan mucho más que los profesores
universitarios. Nosotros queremos que en este país haya una formación
profesional buena para que puedan venir a trabjar con nosotros y luego
volver a sus casas con dinero.
Pero el centro-derecha en Europa suele ser visto como esencialmente antiinmigrante...
No, como antiárabe, pero no antiinmigrante.
El hecho de que necesitamos más técnicos, más artesanos
preparados, no invalida el que haría falta que aquí hubiera
muchos más puestos de trabajo.
La desproporción entre la oferta y la demanda de trabajo es muy
fuerte. En El Salvador es difícil encontrar trabajo, y en Italia
hace falta.
A medida que el país se desarrolle, que irá adelante porque
la clase dirigente reinvierte su riqueza, la gente estará más
preparada.
Los centroamericanos que están en Italia son parte de la cultura
europea. Bien o mal, España ha venido aquí, y puede que
haya hecho muchos errores pero la cultura es la de allí. Con todo
el respeto, eso no se puede decir de Marruecos.
Cuando acabe su trabajo al frente del municipio, ¿volverá
a El Salvador?
Seguramente volveré a encontrarme con mi amigo Manuel (Arce, alcalde
de Sonsonate). Si tengo alguna posibilidad de volver con alguna oportunidad
de inversión o una colaboración entre gobiernos, vuelvo
con gusto.
Es un país muy hospitalario, que se ve que está creciendo
y, además, lo hace de una manera alegre ... porque esto también
es importante. También Polonia crece, pero es un poco triste. O
Finlandia, el país de Europa que tiene un nivel más alto
de crecimiento, pero es triste. No me iría vivir allí.
¿Y aquí? ¿Se vendría a vivir?
Depende de la edad. Si tuviese 20 años, sí; si tuviese 70,
sí; en medio, no lo sé. Las oporunidades para desarrollar
una carrera están en las grandes ciudades. Aquí las oportunidades
no son las de París, Londres o Milán.
Gancho de derecha
El alcalde italiano del Polo de la Libertad es un hombre de ideas claras
y contundentes.
El peligro chino
El libre comercio se da entre países que tienen las mismas
reglas. Pero ¿puede hacerse con un país que puede permitirse
ensuciar los ríos y los mares? ¿que hace trabajar a la gente
sin derechos?
Se necesita formación
Hay aún una fuerte división de clase. He hallado aquí
una clase dirigente muy joven y preparada, pero hay una avalancha de personas
que no trabaja. No es sólo la pobreza, sino la falta de perspectivas.
Continuidad
Hemos hecho una gran propaganda a El Salvador. Tenemos elecciones
en mayo y si vence la izquierda no puedo apostar nada, pero si vencemos
nosotros continuaremos con esta experiencia.
Centroamericanos, sí
El centro-derecha en Europa es visto como antiárabe, pero
no antiinmigrante. Los centroamericanos que están en Italia son
parte de la cultura europea. Con todo respeto, eso no se puede decir de
Marruecos.

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