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| Frecuente. Esta no es la primera vez que las
aguas de las casas no pueden ser tratadas y evacuadas de manera apropiada.
Foto EDH |
Liz Aguirre
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La falta
de mantenimiento ocasionó que la planta de la Villa Tzu Chi, en
Chanmico, La Libertad, deje de trabajar. Ahora, las aguas negras corren
casi como salen de las viviendas y contaminan los afluentes de la zona.
Estos líquidos, descargados sobre todo por la mañana en
una quebrada, pasan cerca de comunidades como El Cambio y El Nuevo Sitio
del Niño, así como en lotificaciones ubicadas en San Juan
Opico. Esto pone en riesgo la salud de los pobladores.
Encargados de la planta confirmaron que no funcionaba desde hace un mes,
porque se habían tapado las bombas que impulsan el agua.
Martín Han, voluntario de la Fundación Tzu Chi, dijo que
correspondía al Gobierno buscar una solución.
Nosotros también estamos brindando ideas y trabajando para
ver cómo se soluciona esto, porque es grave, expresó
Han.
Vecinos de las comunidades afirmaron que los niños han padecido
problemas gastrointestinales.
Sin embargo, la doctora Adela María de García, directora
de la Unidad de Salud Sitio del Niño, descartó un incremento
de estas enfermedades. Agregó que se han hecho estudios de pozos
y no hay conexión con los residuos de la planta.
Por su parte, Adán Burgos, director ejecutivo de Fonavipo, confirmó
que las bombas de la planta estaban atascadas con materiales, como plásticos,
bolsas y cabellos humanos. Enfatizó que el mecanismo instalado
es para procesar aguas negras, no basura, y que tampoco se le estaba dando
el mantenimiento adecuado por parte de la comunidad.
La institución conoce de las fallas, y participó en el mantenimiento
de la planta hace unos meses, hasta que volvió a funcionar.
El diseño de la instalación fue avalado por la Administración
Nacional de Acueductos y Alcantarillados, Anda. Ante esta situación,
empleados de una empresa privada trabajan desde hace una semana para rehabilitar
el equipo.
Según Burgos, el problema que afecta a las comunidades vecinas
se solventará cuando funcione el mecanismo de procesamiento de
aguas negras.
Los trabajos podrían finalizar en unas dos semanas, y luego realizarán
otros ajustes hasta dejar la máquina en buenas condiciones.
En las obras, Fonavipo invertirá 17 mil dólares e incluirán
capacitaciones a los pobladores para que puedan hacer uso adecuado del
sistema.
La Anda recibirá la planta cuando Fonavipo cumpla con todos los
requerimientos que se les han exigido.
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| Peligro. Los desechos pasan cerca de los asentamientos.
Foto EDH |
No disponen de los permisos ambientales
Para los afectados por las aguas negras
de Villa Tzu Chi es un claro caso de contaminación porque la quebrada
queda expuesta varios kilómetros y pasa cerca de sus viviendas.
El informe de inspección de seguimiento a la planta, realizado
en julio de este año, menciona la acumulación de desechos
sólidos y estancamiento de parcial de aguas, en la canaleta
hacen las descargas.
Entre las conclusiones se menciona que en el afluente quedan restos de
jabón, detergente y agua de colocación gris.
Además, dice que la planta no cuenta con Permiso Ambiental
y que el trámite realizado para la obtención del mismo tiene
como titular a Fonavipo.
En el estudio participó personal del Ministerio de Medio Ambiente,
Saneamiento Ambiental de la Unidad de Salud Sitio del Niño, Fonavipo
y la División de Medio Ambiente de la PNC, entre otros.
Por otra parte, el texto indica que Fonavipo no ha cumplido los análisis
pedidos por Medio Ambiente.
La comunidad
- El proyecto habitacional fue gestionado por el Viceministerio de Vivienda.
- Después de los terremotos de 2001, se formó una mesa de
trabajo en la que participaba Vivienda, Medio Ambiente y otras instituciones,
y se estableció una ventanilla única para tratar proyectos
de vivienda en emergencia.
- Se benefició a unas 850 familias.
- Vivienda gestionó ante la Fundación Tzu Chi la construcción
de las casas.

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