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La Batalla del Nou Camp

Se juega en Barcelona, pero sin duda el derby se seguirá en todo el planeta. Ingredientes: la ira de Eto’o, el orgullo de Figo y el choque de los Ronaldos

Publicada 20 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

En la jornada duodécima del campeonato, el partido no es decisivo, ni mucho menos, pero puede servir para que unos u otros afiancen su juego y den un golpe moral al campeonato. Foto EDH

EFE.
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


El partido del siglo que se juega cada medio año, o lo que es lo mismo, el Barcelona-Real Madrid en el Camp Nou será una magnífica ocasión para calibrar el estado de unos y otros, una semana después de la primera derrota azulgrana y de la goleada madridista que ha reducido la ventaja de los catalanes a cuatro puntos.

En la jornada duodécima del campeonato, el partido no es decisivo, ni mucho menos, pero puede servir para que unos u otros afiancen su juego y den un golpe moral al campeonato.

Los alicientes que ofrece el espectáculo son incontables. Diez candidatos al 'Balón de Oro' estarán sobre el terreno de juego, dos de ellos: Ronaldinho y Ronaldo se medirán por primera vez, Luis Figo, el ángel caído del barcelonismo, retornará al Camp Nou; y Samuel Eto'o tendrá una magnífica oportunidad de reivindicarse ante su ex equipo.

Eto'o, que el pasado verano abandonó la disciplina del Mallorca, equipo que compartía con el Real Madrid, para firmar por el Barcelona, será seguramente el más motivado de todos ellos.
El camerunés se ha sentido despreciado por la entidad madridista y espera el momento para vengarse, porque para Eto'o todo es una cuestión personal.

Y es que al delantero barcelonista se le da muy bien medirse contra el Real Madrid. En las dos últimas temporadas, Eto'o ha marcado siete goles en los ocho partidos que ha jugado contra los madridistas vistiendo la camiseta del Mallorca.

Pero no sólo de Eto'o vivirá el Barcelona, seguro. El estado de forma de Xavi, el carácter desequilibrante de Ronaldinho, tal y como demostró con el tanto de la victoria conseguido ante el Milan, y la competividad de Deco son otros argumentos del técnico barcelonista, Frank Rijkaard, quien espera recuperar a Giuly, levemente lesionado para el partido.

Rijkaard aseguró que Carles Puyol ha superado el esguince sufrido en la rodilla, mientras que en el caso de Giuly, con problemas musculares, también espera contar con él, aunque tendrá que ver cómo se encuentra mañana.

Hasta la fecha, el Barcelona se ha mostrado inexpugnable en el Camp Nou, donde ha ganado todos los partidos de Liga y 'Champions' disputados esta temporada, y espera continuar con la racha, aunque en el último precedente el Real Madrid logró en la pasada campaña una victoria (1-2) que acababa con una racha de veinte años sin ganar en Barcelona.

El conjunto madridista llega en el mejor momento de una temporada no muy buena en cuanto resultados. Pero el buen hacer de las últimas jornadas y la pérdida de puntos del equipo azulgrana le han aupado a la segunda posición, a cuatro puntos del líder.

Llegará con las pilas cargadas. Cuando muchos les daban por muertos, los de Mariano García Remón se han repuesto, se han clasificado para los octavos de final de la Copa del Rey, tienen todo a favor en la Liga de Campeones y son segundos en la clasificación española.

Es por eso que los madridistas esperan con ansia este partido. Saben que si después de todo lo que ha pasado logran derrotar al conjunto azulgrana, conseguirían una doble victoria: ponerse a tiro de piedra del liderato y darle un golpe tremendo a la moral de los barcelonistas.

Para este encuentro, sólo cuenta con la baja de Iván Helguera, que se perderá el encuentro por lesión. Su puesto en la zaga junto al argentino Samuel se lo disputan Pavón y Mejía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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