
Evangelina del Pilar de Sol
El Diario de Hoy
marvingaleas@yahoo.com
En
toda Latinoamérica y posiblemente en el mundo entero, exceptuando
Estados Unidos, durante los cuarentitantos años de tiranía
de Fidel Castro, jamás antes ningún mandatario tuvo el valor
de plantársele a éste, y menos con tanta gallardía
y coraje como hiciera nuestro ex presidente Francisco Flores. Contra la
altanería insolente del gobernante cubano, le acusó públicamente
por entrometerse en la política y soberanía salvadoreñas
y ser el causante del derramamiento de sangre en nuestra patria. Aquel
famoso enfrentamiento demostró los principios ejemplares del rechazo
de Paco Flores hacia las dictaduras y abusos de poder. Estos se dan muchas
veces en nuestro Continente, a ciencia y paciencia de políticos
pusilánimes que se doblegan fácilmente ante presiones ejercidas
por totalitarismos impuestos a los pueblos de Latinoamérica, como
está sucediendo en Venezuela.
Poseer dichos principios debería ser uno de los primordiales requisitos
para ejercer la secretaría de la Organización de Estados
Americanos. Lo que la OEA necesita es una persona que defienda valientemente
la democracia de las naciones de América, pues para eso fue fundada.
Verdaderos demócratas así, son escasos en el mundo contemporáneo.
Es preciso que Centro América reconozca al indicado para conducir
la defensa de los derechos de los pueblos de América, quien demostrara,
cuando fue necesario, una valentía a toda prueba, como lo hizo
Francisco Flores al enfrentarse al temido tirano.
Por otro lado, su rechazo absoluto a la corrupción, necesaria actitud
que debe tener todo mandatario, fue una innegable cualidad de la que hizo
gala Paco Flores, eliminando focos de corruptela, removiendo funcionarios
deshonestos de sus puestos de gobierno como hiciera con Perla en la Anda.
Muy lejos de tener esa honradez, otros ex mandatarios centroamericanos
hicieron de la corrupción un ejercicio permanente, como Ortega
y Alemán en Nicaragua, Portillo en Guatemala y Miguel Ángel
Rodríguez en Costa Rica. Este último, recién electo
secretario de la OEA, tuvo que salir vergonzosamente de ese organismo
como chucho de finca, con la cola entre las patas.
Un secretario de la talla de nuestro ex presidente Flores es el que se
necesita para liderar la OEA. Alguien que no se amilana ante exabruptos
de prepotentes dictadores, como hacen muchísimos políticos
de América, que siendo fáciles de intimidar, se vuelven
monigotes, quienes usurpan el poder soberano de sus países.
Al analizar en retrospectiva los cinco años del mandato de Paco
Flores, es también justo reconocer que una de las principales causas
de la masiva concurrencia de ciudadanos a las urnas electorales, nunca
antes vista en la historia del país la que dio el triunfo
absoluto a Tony Saca, fue motivada por la aceptación del pueblo
a Flores como presidente. Esto quedó demostrado plenamente en los
sondeos de popularidad irrefutable hacia éste, según encuestas
de su período como mandatario.
En los continuos viajes que efectuamos a Guatemala por razones familiares,
nuestras amistades en ese país, ciudadanos guatemaltecos sin intereses
políticos, siempre se lamentaban de tener un presidente como Portillo
y a la vez llenaban de elogios la reconocida estatura de nuestro ex presidente.
Centro América entera no puede desestimar tampoco que Paco Flores
reciba el apoyo del Presidente George Bush, quien inicia su nuevo mandato
presidencial con una fuerza avasalladora, en el que pesarán más
sus valores morales. Son puntos determinantes: 1) Su defensa de la vida
humana de forma tan fehaciente que le llevó a suspender, sin importar
consecuencias, el fuerte respaldo económico de su país al
PNUD, (Fondo de Población y Desarrollo de las Naciones Unidas),
por la abierta presión que ésta ejerce sobre el mundo ,
al promover y exigir el aborto como medio de control natal, y 2) su oposición
a los matrimonios entre homosexuales. Esos mismos puntos morales distinguieron
a Paco Flores durante su gobierno, especialmente como defensor de la vida
humana desde el momento de la concepción.
Sería poco inteligente que Centro América no unifique fuerzas
con la nación más poderosa del mundo o no tome en cuenta,
como factor decisivo, el apoyo de George Bush hacia nuestro ex presidente,
la gran experiencia política y cualidades de éste que le
llevaran a ser considerado internacionalmente como un estadista.
*Columnista de El Diario de Hoy.

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