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| Duelo aéreo. McBride disputa el balón
con Marshall.. Foto EDH |
Agencias
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Jamaica también se quedó al margen de la fase final, pero
a diferencia de El Salvador, lo hizo de manera digna, demostrando que
de visitante juega mucho mejor que de local. El 1-1 contra Estados Unidos
en Columbus, Ohio, así lo confirma.
Eso sí, es sólo un consuelo, ya que los Reagge Boyz que
estuvieron presentes en Francia 98- igual se quedaron con las manos vacías.
Para Estados Unidos, el juego era simplemente un trámite que tenía
que cumplir y aprovechó para probar a algunos de los jóvenes
y prometedores juveniles.
Uno de ellos es Eddy Johnson, quien le había anotado tres goles
a Panamá en el último 6-0 y anoche volvió a hacerse
presente en el marcador. El muchacho ya suma cuatro, el doble de lo que
todo el equipo de El Salvador ha anotado en sus seis juegos en las Eliminatorias.
Johnson anotó al 15, tras aprovechar un pase de Pablo Mastroeni.
Andy Williams, a través de un penal al 27, empató
el juego y le devolvió la ilusión a los jamaiquinos.
A partir de entonces, los caribeños salieron a buscar la victoria
con todos sus recursos, ya que sabían que Panamá estaba
venciendo 3-0 a El Salvador y eso los dejaba con una sola alternativa:
ganar.
Sin embargo, no tuvo demasiadas ocasiones para ponerse a tiro de la victoria.
La grama mojada, producto de las intensas lluvias, hizo que el partido
se jugara con mucha fiereza y poca técnica. Una prueba de ello
es la cantidad de infracciones que cometieron los dos equipos. Un total
de 38, de los cuales 12 fueron de Estados Unidos y 26 de Jamaica.
La historia terminó para los isleños. Para Estados Unidos,
en cambio, lo mejor todavía está por venir.

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