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REGISTRO PGR 6,789
solicitudes interpuestas en la entidad gubernamental en el primer
semestre de este año.
Ilustración/EDH
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El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
En un país donde en pleno Siglo
XXI el machismo es todavía un patrón muy arraigado, hay
situaciones que quieren reñir con esa lógica.
Hombres que cumplen el papel de madre cuando la mujer un buen día
decide dejarles solos con sus hijos. Varones, generalmente de escasos
recursos, quienes llaman a la puerta de la Procuraduría para exigir
un aporte económico de sus ex compañeras y de esta forma
sacar adelante a los pequeños.
Jorge tiene 36 años, vive en la zona rural de Panchimalco y desde
que le abandonó su pareja se ha quedado con tres bocas que alimentar.
Este jornalero recuerda que un buen día Margarita salió
de casa en busca de trabajo con la promesa de que regresaría.
Nunca lo hizo aunque él averiguó que se dedicaba a la prostitución
en el centro de San Salvador.
Tiempo después acude a la Procuraduría,
donde se le cita a la mujer para que fije una cuota alimenticia.
De forma voluntaria, se logra un acuerdo por el cual la joven entrega
una cuota mensual de 12 dólares para los tres hijos.
En el primer semestre del año, la PGR registra 6,789 demandas por
cuotas alimenticias en general. De estas, una de cada diez han sido interpuestas
por padres solteros, después de que como en el caso de Jorge, la
madre dejara el hogar.
Generalmente son hombres que están a cargo de más
de un niño y que ante el abandono de la madre no pueden trabajar
por velar por el cuido y educación de los hijos. La mamá
sí está trabajando y tiene las posibilidades de aportar
económicamente, explicó Johana de Pineda, coordinadora
nacional de la Unidad de la familia y el Menor de la PGR.
En muchos de estos casos que atiende la institución, la abuela
materna de los menores es quien rompe el hielo y llega a demandar a la
nuera.
Si la institución comprueba que existe una figura paterna al cargo
de los pequeños le mandan a llamar para que sea él mismo
el encargado de hacer la solicitud.
Según los registros de la PGR, es común que las mujeres
demandadas sean personas que trabajan en las maquilas, que han dejado
su hogar porque el trabajo les consume mucho tiempo, o, como el caso de
Margarita, la compañera de Jorge, se dedican al oficio más
antiguo del mundo.
El procedimiento administrativo no varía en estos casos, basta
la documentación que demuestre la paternidad de los menores.
Según Pineda, un 90 por ciento de las demandas se resuelve de forma
conciliatoria, sin necesidad de llegar a un juzgado.
Reclamos llegan antes del parto
Son de los requerimientos menos comunes,
pero se dan puertas adentro de la Procuraduría General de la República
(PGR). Madres, algunas de ellas en avanzado estado de embarazo, que se
ponen delante del mostrador para obligar al padre a fijar una cuota por
el retoño que está en su vientre.
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Embarazo. Pacientes esperan consulta en Maternidad.
Foto/EDH
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La entidad gubernamental registra un total
de 204 solicitudes de este tipo en los primeros seis meses, lo que representa
una media de una diaria.
El mismo procedimiento no varía del resto de demandas y, como explica
Johana de Pineda, de la Unidad de la familia y el Menor de la PGR, en
la mayoría de los casos se logra la conciliación.
En general, las mujeres requieren del padre alimentos y medicina para
el futuro hijo, así como el pago de los gastos de hospitalización.
También, la manutención para después del parto.
La funcionaria explica que es una demanda que se da por igual en personas
tanto de la zona urbana como rural.
La cuota se fija de acuerdo a la capacidad del demandado y de la necesidad.
Como ocurre en otros casos, la falta de información de la mujer
sobre sus derechos hace que este tipo de requerimientos sean poco frecuentes.

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