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| Elegancia. Los jugadores en el momento de la
presentación. Foto EDH |
Agencias
El
Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Carlos Moyá, Guillermo Coria y Gastón Gaudio representan
el poder latino que pretende esta semana dar el golpe en Houston
y arrebatarle la Copa Masters a los grandes candidatos: Roger Federer,
Andy Roddick, Lleyton Hewitt y Marat Safin.
A partir de hoy, los ocho mejores tenistas de la temporada lucharán
por el último trofeo del circuito ATP, el que diploma al ganador
como maestro y lo pone en un sitial sólo alcanzado
por los elegidos, apenas un escalón por debajo de la
gloria que se alcanza al conquistar un Grand Slam.
Tal como viene sucediendo en los últimos años, el poder
latino tendrá una fuerte presencia en la Copa Masters. Al
español Moyá y los argentinos Coria y Gaudio, se les sumó
incluso a último momento otro argentino, Guillermo Cañas,
que saltará al court central del Westside Tennis Club en caso de
alguna baja por lesión dentro del cuadro.
Con todo, el desafío para los representantes hispanoamericanos
no es menor, ya que ninguno de ellos llega a priori como favorito para
levantar el trofeo: Moyá no gana un partido desde hace más
de dos meses, Coria viene de una operación en su hombro derecho
que pone dudas sobre si podrá terminar el torneo, y Gaudio que
ganó el cupo por su título en Roland Garros tendrá
que sobreponerse a su condición de debutante y a sus propios altibajos.
Todo esto agiganta el cartel de favoritos que lucen los no latinos
sobre la pista dura del complejo que es propiedad del magnate del mueble
Jim McIngvale.
El suizo Federer es visto por sus propios colegas como una suerte de Superman,
tras sus diez títulos en la temporada, tres de ellos de Grand Slam.
El único interrogante es si estará al ciento por ciento
físicamente del problema muscular que lo aquejó en una pierna
en las últimas semanas.
Con el número uno seguro desde hace meses en las manos de Federer,
otros tres tenistas lucharán por quedarse con el segundo puesto
del listado y por ponerle un broche de oro a sus excelentes campañas.
El estadounidense Roddick contará con el apoyo de su público,
único ídolo local ante la ausencia de Andre Agassi quien
renunció a asistir como suplente para intentar defender su
lugar de escolta, ante los embates del australiano Hewitt,
que volvió a ser el de antes, y del ruso Safin, que llega fortalecido
tras ganar en Madrid y París, y que puede ser considerado un semi-latino
debido a sus frecuentes y largas estancias de entrenamiento en Valencia.
Unos escalones más abajo aparece el británico Tim Henman,
que completa el campo de ocho tenistas.
Habrá en juego puntos todavía vitales para definir posiciones
en el top ten de la temporada, y jugosos premios: un total
de 4 millones 450 mil de dólares entre los torneos de singles y
de dobles, que por segunda vez consecutiva se disputan simultáneamente.
Houston será entonces desde hoy y hasta el próximo domingo
sede del mejor tenis del planeta, tal como lo fue en 2003, cuando Federer
se coronó campeón venciendo en la final a Agassi.
Será también la despedida de la ciudad texana como anfitriona
de la Copa Masters, que al menos por las próximas tres temporadas
se mudará a Shanghai, impulsada por el atrayente mercado asiático.

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