Carlos A. Torres
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Los zapatos y una prenda personal de Dora Alicia González de Escobar
fueron los indicios principales que llevaron a la policía y familiares
a encontrar su cadáver sepultado en una finca, ubicada contiguo
a la comunidad Villa Madrid, sobre la calle El Cobanal poniente de Ciudad
Colón.
La mujer desapareció a las 7:00 de la noche de su casa el lunes
pasado, cuando se dirigía a donde una vecina a ver televisión
y a hacer unas llamadas telefónicas.
Sin embargo, los vecinos comentaron que González había recibido
amenazas de muerte de pandilleros de la Mara Salvatrucha. Al parecer,
porque ella vendía alimentos a agentes de la Policía Nacional
Civil (PNC) que patrullaban el sector.
Las pistas
El lunes pasado, los lugareños dijeron haber escuchado varios disparos
en la noche, pero fue hasta el miércoles que unos agujeros extraños
en el interior del cafetal, hizo que sus parientes buscaran algún
indicio.
El hallazgo de dos agujeros y de los zapatos de la fallecida fueron las
razones para que los policías, con el apoyo de soldados de un Grupo
de Tarea Antimaras (GTA), iniciara la búsqueda.
Una prenda íntima y tierra removida indicó el lugar donde
posiblemente la fémina fue sepultada, sospechas que después
de 20 minutos de excavaciones fueron confirmadas.
Edgardo Escobar, esposo de la víctima, aseguró que la preocupación
comenzó el martes cuando ella no regresó, no obstante haber
denunciado el caso a la policía. Éstos le manifestaron que
la denuncia la podría hacer hasta 24 horas después de desaparecida.
La PNC capturó en el lugar a tres pandilleros de la salvatrucha,
a quienes acusan de las amenazas y el homicidio, pero éstos negaron
al responsabilidad en el crimen.

|