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El diálogo social, la base del crecimiento

El diálogo social no sólo es la base de la democracia, sino que es vital para el crecimiento económico, afirmó ayer el presidente del Consejo Empresarial Social de España, Jaime Montalvo Correa.

Publicada 11 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

Reconciliación. La importancia del diálogo es que permiteconsensar políticas públicas. Foto EDH



El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com


El empresario dictó la conferencia “Diálogo social: una herramienta para la consolidación de la democracia” ayer, durante el V Encuentro Nacional de la Empresa Privada (V Enade).

De acuerdo con el profesional, “la experiencia demuestra que aquellos países que han crecido más han basado su crecimiento en un clima de entendimiento y diálogo social”.

El invitado respaldó su afirmación en el caso español. “La democracia española tiene un poco más de cuarto de siglo. Estuvo auspiciada por una voluntad de diálogo de fuerzas políticas, sindicales y empresariales, pero a su vez tuvo su fundamento en su diálogo, un gran pacto de reconciliación y compromiso futuro”. Esta premisa, afirma, aplicará a El Salvador.

“España vivió una terrible guerra civil que nos dividió y después tuvo un largo período de gobierno no democrático, hasta finales de los 70. Eso produjo una gran ruptura en la sociedad española, se había dividido, y hubo claro en el comienzo de nuestra democracia que era preciso un gran pacto de la reconciliación nacional no sólo de las fuerzas políticas sino también de las sindicales, empresariales y los sectores productivos. La España de hoy no ignora su pasado, pero mira al futuro”, dijo Montalvo.

La clave para el diálogo exitoso es que haya “organizaciones serias, sólidas y responsables. Cuanto más consistentes, fortalecidas y representativas sean éstas, más fácil y fructífero será este diálogo”.

“Es importante que El Salvador tenga además de este movimiento empresarial muy bien organizado y con una indudable idea de compromiso nacional que tenga también un fuerte componente sindical, que es la otra pata esencial de la política de diálogo social”, agregó el empresario y catedrático español.

Según Montalvo, la idea es fortalecer a los sectores que sean capaces de ir asumiendo progresivamente mayores retos y, de esta manera, poder sostener el crecimiento.

“En El Salvador, hay un amplio sector empresarial liderado por ANEP que tiene clarísima la interlocución con los sindicatos a través del Consejo de Trabajo. Sí existe un problema que yo lamento, que desde luego no es bueno para los trabajadores salvadoreños, grandes dificultades de comprensión entre los distintos grupos que integran el movimiento sindical”, consideró.

Pero además de estos dos sectores, otros actores llamados a este consenso es el mundo cooperativo, los consumidores, trabajadores de agricultura, la pesca, y otros sectores relevantes de la vida social.

En la medida de lo posible, el papel del gobierno es solamente crear las condiciones para auspiciar este diálogo, a excepción de las ocasiones en que se requiere modificar las políticas públicas. “Desde ese punto de vista ayuda poco al diálogo quien adopta posiciones polarizadas”, dijo Montalvo.


“El Estado no lo puede hacer todo”


La necesidad de reforzar la participación de la empresa privada para activar la Responsabilidad Social Empresarial, fue el tema que expuso Stephan Schmidheiny, en la culminación del V Encuentro Nacional de la Empresa Privada (Enade).

Filántropo. El ponente cree que las empresas deben trabajar por el desarrollo. Foto EDH

En su ponencia “La visión empresarial para el desarrollo sostenible a través de la responsabilidad social empresarial”, destacó que se necesita de líderes y programas que no sólo generen riqueza sino que la derramen en la sociedad.

Es así como sugiere que los empresarios logren desarrollar una visión que permita complementar los esfuerzos de los gobiernos, específicamente para el desarrollo ambiental y social.

Según el empresario de origen suizo “en este mundo moderno el Estado no puede hacerlo todo”, rol en el que son claves las acciones que puedan desarrollar las empresas con visiones de apoyo al desarrollo humano y del medio ambiente.

En este sentido, dijo Schmidheiny, el gobierno debe volverse eficiente, además de promover un proyecto de nación que tome en cuenta la historia, la idiosincrasia, la naturaleza y que también promueva liderazgos y valores.

Para Schmidheiny, los liderazgos no es el caudillismo de antaño, ya que en sus palabras “líder no es el que está arriba, sino al que está adelante”.

De acuerdo al inversionista y filántropo si El Salvador logra desarrollar la mitad de los proyectos propuestos en el V Enade se convertirá en un ejemplo exitoso en poco tiempo, es más, consideró que el país ya tiene buena reputación por los proyectos ejecutados, que sobresalen en Latinoamérica.

Recursos naturales

Schmidheiny consideró que se debe poner especial atención en el deterioro medioambiental del país, que puede ser financiado por entidades privadas.

Según el conferencista la precaria condición medioambiental aumenta el impacto de desastres naturales, sean éstos sequías o inundaciones, así como el deterioro que genera en la disponibilidad de agua.

Por si fuera poco alertó en que esta situación incide directamente en la calidad de la salud de la población.

Recomendó además la necesidad de que el país enfoque sus esfuerzos hacia el desarrollo de fuentes de energía renovables, en especial por el potencial que hay en pozos para la explotación geotérmica.

Schmidheiny promueve el triple resultado, programa que aplica en las empresas que administra como el caso de Amanco en el país.

Dicha propuesta promueve que las compañías pongan en marcha estrategias que les permita alcanzar el valor económico de la mano con el social y ambiental.



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