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Sin respeto para el líder

Balboa bailó y humilló a San Salvador, que además de las ausencias, tuvo dos expulsados

Publicada 11 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

Del anonimato a la gloria
El buen momento de Webster y De Mello habían opacado a Asprilla, pero tuvo su oportunidad y la aprovechó. Diez minutos le bastaron para fulminar a su ex equipo. "Gracias a Dios tuve la oportunidad de entrar y hacer lo que me gusta. Nosotros necesitábamos la victoria y salimos a buscarla”, expresó el colombiano. Foto EDH

Mauricio Antonio Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


Al Balboa poco parece importarle que el protagonismo no recaiga sobre él en este torneo. Mucho menos le preocupa que las matemáticas no jueguen a su favor.

Están tratando de hacer lo propio para ir a semifinal. No le interesa quién tiene enfrente.

Porque ayer recibió a San Salvador, que a pesar de la ausencia de cuatro de sus titulares, tenía, al menos en teoría, varios jugadores que podían aminorar la falta de éstos.

Eso sumado a que Saúl Rivero sabe cómo plantear partidos que le ofrecen ciertas desventajas. Así cuando Balboa comenzó con mayor ritmo, San Salvador esperó el momento presto para el contragolpe.

Y lo hizo cuando apenas se jugaban dos minutos. Un centro a balón parado fue disputado en el aire por Alex Obregón y Ernesto Aquino. El colombiano anticipó al hondureño y de cabeza colocó el esférico por encima del lance de su compatriota Juan Carlos Mosquera.

Pese a la desventaja en el marcador, los de casa sabían que esto era más producto de la desconcentración, que del mejor nivel del rival. Con esa convicción pusieron en juego el balón.

Abraham Monterrosa comenzó a poner la pausa y a manejar los tiempos, Nelson Reyes siguió incomodando por el carril derecho y Franklin Webster y Nildeson De Mello, comenzaron a turnarse para ver quién molestaba más al meta Dennis Salinas.

Sobre el segundo cuarto de hora, San Salvador daba ya muchas ventajas en la marca. Eso porque a Aníbal Parada le quedaba grande la labor de contención, algo en lo que no le ayudaba mucho su compañero Doni Valle.

Esas facilidades derivaron en el primer gol sobre el minuto 31, cuando un balón que había rechazado Heraldo Osorto, dio en el rostro de Gustavo Cabrera y superó la estirada de Salinas.

Eso sólo sería una muestra de lo que Balboa le tenía guardado al líder, porque sólo tres minutos más tarde, De Mello puso el 2-1.

La goleada

Cuando comenzó el segundo tiempo, parecía que San Salvador haría lo propio para igualar, pero Bladimir Cubías complicó el panorama, cuando vio roja directa por falta sobre De Mello.

Sobre el minuto 77, Hidzar Henríquez tomó un servicio de Reyes y sacó un fuerte tiro desde unos 35 metros, que dejó perplejos a los panteras. Ahí se amarraba la victoria, pero querían más.

Prueba de ello fue que al mismo tiempo que caía el 4-1 en los pies de Webster, “El Brujo” enviaba a Carlos Asprilla por De Mello.

Tres minutos después del cambio (83'), el colombiano aprovechó el segundo yerro de Salinas para poner el 5-1.

Tras la expulsión de Rodrigues,Balboa se percató que todavía podía hacerle daño a los panteras. Así fue.

A cuatro minutos para finalizar el juego, Asprilla volvió a aprovechar un error de Salinas y de cabeza puso el definitivo 6-1.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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