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Del anonimato a la gloria
El buen momento de Webster y De Mello habían opacado a Asprilla,
pero tuvo su oportunidad y la aprovechó. Diez minutos le bastaron
para fulminar a su ex equipo. "Gracias a Dios tuve la oportunidad
de entrar y hacer lo que me gusta. Nosotros necesitábamos la
victoria y salimos a buscarla, expresó el colombiano.
Foto EDH |
Mauricio
Antonio Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Al Balboa poco parece importarle que el protagonismo no recaiga sobre
él en este torneo. Mucho menos le preocupa que las matemáticas
no jueguen a su favor.
Están tratando de hacer lo propio para ir a semifinal. No le interesa
quién tiene enfrente.
Porque ayer recibió a San Salvador, que a pesar de la ausencia
de cuatro de sus titulares, tenía, al menos en teoría, varios
jugadores que podían aminorar la falta de éstos.
Eso sumado a que Saúl Rivero sabe cómo plantear partidos
que le ofrecen ciertas desventajas. Así cuando Balboa comenzó
con mayor ritmo, San Salvador esperó el momento presto para el
contragolpe.
Y lo hizo cuando apenas se jugaban dos minutos. Un centro a balón
parado fue disputado en el aire por Alex Obregón y Ernesto Aquino.
El colombiano anticipó al hondureño y de cabeza colocó
el esférico por encima del lance de su compatriota Juan Carlos
Mosquera.
Pese a la desventaja en el marcador, los de casa sabían que esto
era más producto de la desconcentración, que del mejor nivel
del rival. Con esa convicción pusieron en juego el balón.
Abraham Monterrosa comenzó a poner la pausa y a manejar los tiempos,
Nelson Reyes siguió incomodando por el carril derecho y Franklin
Webster y Nildeson De Mello, comenzaron a turnarse para ver quién
molestaba más al meta Dennis Salinas.
Sobre el segundo cuarto de hora, San Salvador daba ya muchas ventajas
en la marca. Eso porque a Aníbal Parada le quedaba grande la labor
de contención, algo en lo que no le ayudaba mucho su compañero
Doni Valle.
Esas facilidades derivaron en el primer gol sobre el minuto 31, cuando
un balón que había rechazado Heraldo Osorto, dio en el rostro
de Gustavo Cabrera y superó la estirada de Salinas.
Eso sólo sería una muestra de lo que Balboa le tenía
guardado al líder, porque sólo tres minutos más tarde,
De Mello puso el 2-1.
La goleada
Cuando comenzó el segundo tiempo, parecía que San Salvador
haría lo propio para igualar, pero Bladimir Cubías complicó
el panorama, cuando vio roja directa por falta sobre De Mello.
Sobre el minuto 77, Hidzar Henríquez tomó un servicio de
Reyes y sacó un fuerte tiro desde unos 35 metros, que dejó
perplejos a los panteras. Ahí se amarraba la victoria, pero querían
más.
Prueba de ello fue que al mismo tiempo que caía el 4-1 en los pies
de Webster, El Brujo enviaba a Carlos Asprilla por De Mello.
Tres minutos después del cambio (83'), el colombiano aprovechó
el segundo yerro de Salinas para poner el 5-1.
Tras la expulsión de Rodrigues,Balboa se percató que todavía
podía hacerle daño a los panteras. Así fue.
A cuatro minutos para finalizar el juego, Asprilla volvió a aprovechar
un error de Salinas y de cabeza puso el definitivo 6-1.

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