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| Contaminan. Gran cantidad de queso decomisado
permanece en una bodega de La Unión. Foto
EDH |
Inci Mendoza
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Combatir
el contrabando de lácteos acarrea serios problemas de salud a muchas
personas.
La relación entre ambas situaciones se define al tomar en cuenta
que en las bodegas de la aduana de Cutuco, hay miles de libras del producto
que han sido decomisadas y almacenadas bajo orden judicial.
El mal olor es insoportable y empeora cuando los cargamentos se descomponen.
Hay decomisos que están guardados desde hace más de un año.
| Un
marco legal |
-
Las acciones judiciales sobre los decomisos de lácteos se basan
en el Artículo 16 de la ley especial para sancionar infracciones
aduaneras
- En caso de que la mercancía objeto de contrabando no sea
apta para el consumo humano o implique un peligro inminente para la
salubridad pública o para la salud animal o vegetal, la autoridad
aduanera, previo dictamen favorable de las autoridades competentes,
procederá a su destrucción.
- Esto no implica ninguna responsabilidad para el Estado, y la diligencia
deberá asentarse en el acta correspondiente. |
Ocurre en las antiguas instalaciones del Puerto de Cutuco,
a pocos metros del by pass de La Unión. Ahí
se encuentran las oficinas de Aduana, la División de Finanzas de
la Policía y una bodega donde se almacenan los productos lácteos
decomisados por contrabando en la región.
Se estima que en el sitio hay 500 marquetas de queso, 200 huacales de
quesillo y al menos 50 bolsas de mantequilla, todo en proceso de descomposición.
No hay frigoríficos para almacenar este producto, que, al descomponerse
provoca una pestilencia que amenaza con enfermar no solo a las personas
que trabajan en el sitio, sino también a las comunidades cercanas.
Los riesgos
En la zona de la bodega abundan las ratas y cucarachas. Trabajadores afirman
que dentro de la estructura la situación es peor, y a las plagas
agregan la enorme cantidad de gusanos.
El hedor es percibido hasta por quienes circulan por la carretera y en
viviendas que se encuentran a unos 100 metros.
Las instalaciones del resguardo están construidas de láminas
cubiertas de moho, carcomidas por la brisa marina. El piso permanece húmedo
por el suero que cae de los productos y es común observar gusanos.
Un policía que solicitó el anonimato criticó a los
jueces por no ordenar la donación del queso decomisado a instituciones
benéficas, sino que permiten que se arruine.
No podemos hacer nada. La decisión
de evacuar es de los tribunales
Héctor Aguilar
Gerente Sibasi
El juez es el único facultado para
disponer de productos incautados
Mario Martínez
Vocero de Fiscalía
No hay autoridad que asuma cargos
El gerente del Sistema Básico de Salud Integral
de La Unión, Héctor Aguilar, manifestó que no pueden
hacer nada, porque la decisión de retirar los lácteos compete
a los jueces.
Mario Martínez, vocero de la Fiscalía regional, expresó
que los fiscales se limitan a pedir al juez que ordene las pruebas bacteriológicas
del producto para luego proceder a la destrucción o venta.
Según la ley especial, el juez es el único facultado
para disponer de los productos incautados por este delito, sostuvo.
Pero los funcionarios indicados tampoco pueden agilizar los trámites
para que este producto sea sacado de las bodegas. Mayra Gálvez,
jueza Segunda de Paz de La Unión, sostuvo que el problema se origina
en la falta de infraestructura adecuada en la aduana de Cutuco.
Agregó que la ley impide que el queso sea sacado de las bodegas
de la Aduana, aunque no haya condiciones para tenerlo allí.
La infraestructura sirve a todos los juzgados de la zona fronteriza de
La Unión y Morazán.
La Aduana de Cutuco tiene en custodia lácteos que están
a la orden de unos 20 tribunales de la zona fronteriza, dijo.