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Descalificar quejas complica problema

Unicef e Isna. Critican que violadores sean los padres de familia. Demandan que adultos escuchen a los menores

Publicada 08 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

Una población vulnerable
Registros de la PNC indican que la mayoría de víctimas de violación sexual son los menores y adolescentes de uno y otro sexo. Foto EDH

Wilfredo Salamanca
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Para las autoridades, las cifras de violaciones o abusos sexuales contra menores de edad que se conocen, apenas son la punta del iceberg de un problema social en El Salvador.

Pero la preocupación aumenta por los casos de padres de familia, padrastros o conocidos de las víctimas, que resultan ser los violadores.

Karla de Varela, oficial en el país de la Organización de las Naciones Unidas para Infancia (Unicef), asegura que las estadísticas sólo reflejan los casos denunciados; pero el involucramiento de conocidos, padres u otras personas cercanas a los menores, indica que la problemática es peor.

“Algunos papás creen que los hijos son como objetos de su propiedad”, al comentar el delito atribuido a los progenitores.

Agrega que muchos menores callan los abusos sexuales porque no saben distinguir la naturaleza del daño, ya que la figura paternal representa autoridad; pero también alguien por quien sienten afecto.

Además critica la actitud cultural de los adultos, quienes no creen lo que dicen los menores.
“Las violaciones a niños y adolescentes enfrentan el problema de la sociedad que nos les cree. Les dicen: Cipota o cipote mentiroso”.

La funcionaria internacional propone que el Estado trabaje en tres niveles básicos para enfrentar el problema: legislación, educación y divulgación de las leyes que protegen a los infantes.

Causas

Por su parte el director del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (Isna), Ismael Rodríguez, afirma que los abusos sexuales contra los menores obedecen al resquebrajamiento social.

Añade que la frustración de los padres se pone de manifiesto al agredir a sus hijos. Además, critica la negligencia de otros, para protegerlos del abuso sexual.


Policía opera sin tener perfil del violador

La Policía Nacional Civil (PNC) desconoce las características del violador. Hasta la fecha una consultoría internacional trabaja con un equipo de criminólogos de la institución sobre el perfil del victimario. Después se ocupará del delincuente sexual.

Desolado. El lugar preferido del violador. Foto EDH

Sin embargo el jefe del Centro de Criminología y Ciencia Policíaca, Carlos Ponce, asegura que hay dos tipos de violadores de menores de edad: el preferencial y el situacional.

Sobre el primero dice que se trata de un sujeto que exclusivamente presta su atención sexual en los infantes. El segundo actúa si la situación se lo permite.

Sobre los abusadores de niños, el profesional dice que podría tratarse de un individuo que tenga problemas para relacionarse con mujeres adultas, o lograr establecer una relación sexual con ellas.

En estos casos el sujeto comete el delito con púberes, a quienes ya no considera como menores, sino como un cuasi adulto. Por lo tanto justifica su delito.

En cuanto a los padres que atentan sexualmente contra sus hijas, Ponce explica que un posible factor que lo fomenta es cuando las niñas son obligadas a hacer de todo por un tiempo prolongado y de forma excesiva, pueden considerar que deben complacer a los mayores en todo. El estrés del progenitor podría llevarlo al delito.

La situación se complica si la desintegración del hogar genera la llegada de un padrastro con problemas de personalidad, que como “escapismo” abusa de la niña.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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