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Suelos absorben menos agua

Caducidad. Las fuertes lluvias caídas en espacios reducidos de tiempo y de territorio han lavado el suelo de la tierra. El clima cambió desde el último temporal ocurrido en 1999

Publicada 08 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

Intensidad. Las inundaciones en las principales calles del área metropolitana fue lo más frecuente en el invierno de 2004.
Foto EDH

Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Tormentas intensas, de corta duración, localizadas territorialmente en espacios más pequeños y de forma desigual, han provocado que las correntías de la superficie de la tierra aumenten, volviéndolas menos impermeables.

“Tres son los factores que han influido en los derrumbes ocurridos en los últimos meses: el ambiental, natural y el antrópico (asentamientos humanos en las riberas de los ríos y quebradas)”, informó Antonio Arenas, del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (Snet).

Ante esta situación, Arenas calificó que es urgente la actualización de las obras de cálculo para el diseño de los drenajes hidrológicos de las ciudades, así como la implementación de mecanismos para la buena disposición de los desechos sólidos.

Otra de las soluciones que Arenas sugiere para evitar más tragedias durante el invierno, es que las alcaldías trabajen en estrecha relación con las comunidades ubicadas en zonas de alto riesgo, en la creación de sistemas de alerta temprana.

Los patrones de precipitación de las lluvias han cambiado desde el último temporal registrado en El Salvador en 1999.

Aunado a esto, la poca cobertura vegetal y la pérdida del suelo, ocasionados por la acumulación del daño ambiental, es uno de los factores que más inciden en el repentino crecimiento de los ríos y quebradas, mencionó.

Este ha sido la constante en las inundaciones y deslizamientos de taludes que han sufrido algunas comunidades y urbanizaciones asentadas en las orillas de las cuencas del Gran San Salvador en los últimos meses del presente invierno.

“Los caudales o drenajes de los ríos que atraviesan las ciudades tienden a ser más explosivos por la creciente urbanización”, acotó.

Agregó que el deterioro del suelo disminuye la capacidad hidráulica de una quebrada, ya que con los años éste se va lavando y queda depositado en el lecho, lo cual reduce el volumen de evacuación y facilita que el agua corra a velocidades mayores en corto tiempo.

Urbanización

En las ciudades, la construcción de bóvedas en el recorrido natural que llevan las quebradas tiende a “estrangularlas”, lo cual es un efecto negativo para la fluidez del caudal.

Obsoleto. El sistema de drenajes en la ciudad ya caducó. Foto EDH

Éstos se convierten en asideros de basura, que al final forman tapones que obstruyen la entrada y salida de las estructuras, debido a la mala disposición que existe de los desechos sólidos y a la falta de una cultura ambiental por parte de la población.

“En las áreas urbanizables la falta de conciencia ambiental de los habitantes, es uno de los problemas que más contribuyen en la pérdida de la capacidad hidráulica de los ríos, quebradas y tragantes urbanos”.

Se prevé que el próximo invierno iniciará en mayo de 2005. Los pronósticos para la temporada son inciertos, ya que Arenas indicó que el país está siendo afectado por el fenómeno de El Niño, y aunque dijo “que es un niño débil y de corta duración”, no puede diagnosticar cuál será la intensidad de la época lluviosa ni cuánto durará.


Los drenajes están al límite en la capital

Los tragantes y alcantarillas de aguas lluvias y negras también han hecho lo suyo en este invierno.

La vida útil del sistema de drenajes caducó hace años. Una situación que las lluvias y la acumulación de basura en esos sitios han acelerado. Sin embargo, su renovación no se ha ejecutado por el alto costo que eso implicaría.

Por su parte, Tomás Mena de la comuna de Santa Tecla manifestó que “las tuberías han cedido ante el crecimiento urbano principalmente en el Gran San Salvador”.

Las calles se han vuelto intransitables por la frecuente rotura de las cañerías de agua potable, debido a la presión que éstas ejercen y al aumento de conexiones ilegales que la misma población hace.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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