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| El cerebro tiene dos lóbulos que
hay que desarrollar: un área intelectual y una artística.
Ambos son vitales para el desarrollo humano. No pueden separarse.
Foto EDH |
Rosemarié Mixco
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
El tema artístico es valiosísimo para el Ministerio de
Educación, dijo Mauricio Romero.
Y no sólo eso. Según él, es una herramienta importante
en el proceso de formación de ciudadanos. Un arma excelente contra
la violencia y la vagancia.
Irónicamente, el director del comité consultivo del Plan
de Educación 20-21 que es promesa del Presidente de la República,
Antonio Saca reconoce que no está incluido como pieza fundamental
en el pénsum de la educación formal de El Salvador.
Y tal como están las cosas, estas materias humanísticas
continuarán con la etiqueta de complemento. Actividades extracurriculares
de las que pueden prescindir los estudiantes sin mayores consecuencias.
Federico Hernández, presidente del Consejo Nacional para la Cultura
y el Arte (Concultura), dice que las artes son más que eso.
Son conocimientos básicos para el desarrollo de las personalidades.
Una opción de vida que puede cambiarle el destino de una sociedad.
Lamentablemente, en este país se sigue viendo como algo alternativo,
no digno de ser parte de un pénsum educativo formal, recalcó.
Y en efecto, el sector artístico del país quedó fuera
de los grupos incluidos en la consulta del Plan 20-21; aunque el tema
sí surgió en algunas mesas de trabajo, integradas por gente
ajena a las diferentes ramas culturales.
Lo anterior, pese a que se crearon canales alternativos para enviar sugerencias
(formularios, publicaciones en los diarios y una página web). Sólo
un artista atendió la convocatoria.
Aporte
rítmico
Romero no recuerda el nombre de ese ciudadano, ni tampoco que haya entregado
algo por escrito. Pero sí asegura que pedía la incorporación
de la música al currículum educativo.
El promotor de la propuesta fue Elmer Amaya, maestro con más de
30 años de experiencia en el método de enseñanza
Suzuki y director del Foro Latinoamericano de Educación Musical
de El Salvador (Fladem).
El académico trató por más de dos meses de conversar
con Darlin Meza, ministra de Educación, sobre el planteamiento
formativo del Fladem (ver recuadro). No lo logró.
El artista y docente está convencido de que la enseñanza
artística no es un lujo, sino una necesidad inherente a los seres
humanos. Eso quiso hacerle ver a la funcionaria.
Romero, mientras tanto, asegura que ninguna de las sugerencias será
excluida de la fase de consulta. Pero reiteró: no puedo mentirle
a nadie, no estarán incluidas como materias oficiales y obligatorias
para el alumnado.
Son cinceles que moldean carácteres
¿Qué tienen en común Carlos Saz, de la Academia
Salvadoreña de la Lengua; Dorette Lehmann, maestra francesa experta
en Historia del Arte; y Tatiana de la Ossa, directora y productora de
Teatro? El arte.
Los tres son acérrimos defensores de la importancia de incorporar
la formación artística a la educación formal del
país. La idea no es descabellada.
Una vez las artes fueron parte del pénsum educativo. Hace
50 años la música era una materia seria, recuerda
el profesor Saz, maestro jubilado tras enseñar por 41 años.
Lehmann por su parte, explica que en Europa es inconcebible que un joven
corone su bachillerato sin aprobar las materias artísticas. Hay
todo un programa educativo destinado para ello, agrega.
Y es que la enseñanza es vital para el desarrollo de las habilidades
psicomotoras gruesas y finas; de las capacidades de concentración,
percepción y análisis; de las habilidades comunicativas
y expresivas.
También, inyectan seguridad personal, autoestima y afectividad,
además de desarrollar los valores de forma práctica.
Tatiana de la Ossa las concibe como el único espacio para la reflexión
social y cultural que tiene una comunidad. Lo único para intercambiar
contenidos, principios, sensaciones y sentimientos.
Los tres sugieren que tales enseñanzas, como todas las personas
capacitadas para impartirlas que existen en el país, deben recibir
el valor que merecen.
El legado del Fladem 2004
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El primer Congreso Centroamericano de Educación Musical,
realizado en junio de este año, heredó al país
toda una propuesta formativa.
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Primero hay que definir estrategias de intervenciones educativas
viables y reales.
* Solicitar con carácter de urgencia la inclusión
de la Educación Musical en los sistemas educativos centroamericanos,
desde parvularia hasta bachillerato.
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Reafirmar que constituye un derecho de la niñez y la juventud
recibir una educación musical sólida, que les permita
desarrollar sus aptitudes de forma integral.
* Establecer estándares regionales de educación musical
y enfocar el currículum a la realidad.
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Promover y fortalecer con urgencia, y en forma permanente, la formación
de los educadores en esa área de los países centroamericanos.
* Para los propósitos arriba planteados, sugieren planes
pilotos de capacitación de formación a docentes en
servicio y
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Reforzar
los programas de las instituciones de educación superior
a cargo de la formación de docentes.
* Promover el voluntariado entre los maestros musicales, a nivel
centroamericano.
* Impulsar la elaboración y cumplimiento de los
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Programas
de educación musical para cada nivel de enseñanza.
* Recopilar experiencias pedagógicas exitosas en un documento
escrito, así como materiales y discos didácticos que
contengan raíces culturales de cada uno de los países.
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Solicitar a las autoridades gubernamentales que garanticen el nombramiento
de profesores especializados a lo largo y ancho de cada país
centroamericano que se hagan cargo de la educación musical.
* Promover la creación y fortalecimiento de depar-
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-Tamentos
o asesorías de educación musical, en los Ministerios
de Educación.
* Velar para que la asignatura de educación musical mantenga
esta denominación dentro del marco del currículo.
* Establecer intercambios culturales entre las escuelas nacionales
de
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Música
de los países centroamericanos, con el fin de compartir conocimientos
y experiencias.
- El Fladem internacional se compromete a asesorar y dar la ayuda
necesaria para poner en marcha las propuestas.
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