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| Escasez. Apoyaron a los cantones Calzontes Arriba
y Potrero Grande, por la lejanía de la fuentes de abastecimiento.
Foto EDH/ /Wenceslao Martínez |
Wenceslao Martínez H.
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Desde
octubre pasado los habitantes de los cantones Calzontes Arriba y Potrero
Grande, en las faldas del volcán de Santa Ana, invertirán
el dinero que utilizaban en comprar agua, en la comida de sus hijos.
El proyecto piloto Techo y Agua benefició a 104 familias
con la construcción de cisternas de captación de aguas lluvias
y la reparación de techos; gracias al apoyo del Fondo Ambiental
de El Salvador (Fonaes) y el financiamiento del Fondo Franco Salvadoreño,
dirigido a comunidades que sufren de la escasez del agua potable por la
lejanía de las fuentes de abastecimiento.
Las acciones fueron apoyadas por el Comité de Gestión de
Bienestar Rural de Occidente (Acogebro), integrado por el Instituto Salvadoreño
de Transformación Agraria (Ista) y el Comité Ambiental de
Santa Ana (Casa).
La colaboración del gobierno francés con la aportación
de 34 mil 471 dólares para la ejecución del proyecto y la
mano de obra no calificada de los residentes hizo posible que las cisternas
fueran colocadas.
A nivel nacional el programa tendrá su influencia en los departamentos
de Ahuachapán, San Miguel, Morazán y La Unión, que
cuentan con 29 sistemas de captación.
Las aguas lluvias serán canalizadas y almacenadas en recipientes
de 11.4 metros cúbicos de capacidad para cisternas individuales
y de 80 metros cúbicos para depósitos colectivos.
Con ello esperan proporcionar cuatro cántaros de agua al día
por familia, lo que equivaldría a 100 litros de líquido
diarios para cada vivienda. El proceso permitirá reservar agua
para un período aproximado de 120 días en la época
seca.
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| Mano de obra. Familias ayudaron a construir cisternas.
Foto EDH/ /Wenceslao Martínez |
El 1.15 de dólar que utilizábamos
para comprar un barril con agua, ahora lo invertiremos en darle de comer
a nuestros hijos, manifestó Irma Angélica Arriola,
una de las beneficiadas.
En la sequía
El gerente del proyecto de Fonaes, Óscar Alejandro Salazar, aseguró
que en el país llueve anualmente más de 1,800 metros cúbicos,
a pesar de la cantidad el agua es escasa a nivel de disponibilidad real
y es sumamente peligrosa por los grados de contaminación que posee.
La cobertura de agua en el área rural es de apenas el 30
por ciento y para el área urbana del 64 por ciento, expresó
Salazar.
El monto total del programa fue de 550 mil dólares, de los que
cuales el fondo aportó 500 mil y el resto fue la contrapartida
de las comunidades beneficiadas. La fase piloto beneficiará a 3,000
personas, generando unos 10 mil 500 jornales.
El propósito de la fase inicial del programa es recolectar aproximadamente
5 mil metros cúbicos de agua de buena calidad, dotando de este
líquido a las familias beneficiadas para que la utilicen en tareas
domésticas, durante la sequía.
El tratamiento adecuado
- El agua almacenada en las cisternas y es tratada con purificadores antes
de ser consumida.
- El tratamiento está dirigido a la remoción de las partículas
en suspensión. Luego, realizan el acondicionamiento bacteriológico.
- El tratamiento se efectúa por medio de un filtro de arena de mesa
construido en forma artesanal por los mismos beneficiarios, seguido de la
desinfección con cloro.
- El programa comprende la capacitación a los beneficiarios, quienes
reciben educación ambiental y aspectos fundamentales para el manejo
del sistema de recolección de agua lluvia y su tratamiento.