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| El jefe de la delegación de Soyapango
asegura que la sobrepoblación influye en gran manera en el
auge delictivo. En promedio, sólo hay un policía por
mil 400 habitantes. Lo ideal sería que hubiesen tres por cada
millar. Foto EDH |
Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
A pesar de que la Mara Salvatrucha es
la que tiene más clicas en los municipios de Soyapango, Ilopango
y San Martín, son los de la Dieciocho los que últimamente
están cometiendo más asesinatos y otros crímenes
en la zona oriental de San Salvador, según lo ha dicho el comisionado
Nelson Campos, jefe de la Delegación de Soyapango.
El oficial indica que ese protagonismo se empezó a marcar desde
el mes de agosto. Los dieciocho son sumamente violentos, sostiene.
Según Campos, cuando Carlos Ernesto Mojica Lechuga (a) Viejo Lin,
presunto líder de la Mara Dieciocho, salió en libertad al
no probársele su implicación en varios homicidios, hubo
un rebrote de violencia en Soyapango.
Desde entonces, parece ser que los dieciocho son los que más matan,
a pesar de que Mojica Lechuga está preso en el penal de Chalatenango
desde hace un par de meses.
Temor
La saña con que los miembros de esta mara cometen sus asesinatos,
podría ser la causa, según el oficial, de que actualmente
haya menos salvatruchos en la calle, aunque también se debería
a la presión policial, con el consecuente temor a caer presos por
asociaciones ilícitas.
En comunidades como la 22 de Abril, Las Margaritas, de Soyapango, y la
Santa Teresa, de San Martín, que son bastiones de la Salvatrucha,
los pandilleros no se dejan ver en la calle.
Durante un recorrido que El Diario de Hoy hizo por la 22 de Abril, fue
visto sólo un marero. Éste salió a comprar unas salchichas
a una tienda; en cuanto lo atendieron, volvió a encerrarse en su
casa.
Desde finales del 2001, la mara liderada presuntamente por el Viejo Lin,
cobró notoriedad al achacárseles la decapitación
de una mujer cuya cabeza fue abandonada en una banca del Parque Libertad
en San Salvador.
Luego ocurrieron otros crímenes, de similares características,
que también fueron imputados a la Dieciocho. Sin embargo, los principales
señalados fueron librados de esas acusaciones.
Rentas
Además de los asesinatos, los dieciocho también están
implicados en el cobro de renta a empresarios del transporte colectivo.
Los más afectados parecen ser los buseros y microbuseros de las
rutas que tienen su punto de partida en la colonia San José y otras
urbanizaciones del norte de Soyapango.
Según dijeron algunos empleados de esas unidades, esas extorsiones
no son nada nuevo, pero en los últimos días el problema
se ha complicado.
La policía se queja de la poca colaboración de los empresarios
y empleados de denunciar a los responsables.
Limitaciones en el trabajo policial
- El Sistema de Emergencias 911 cuenta con pocos vehículos.
- Sólo hay nueve oficiales para supervisar el trabajo de los agentes.
No son suficientes.
- Requieren refuerzo grande en personal de seguridad pública.
- Falta reforzamiento en el área de investigaciones. Muchos crímenes
quedan sin resolver debido a la cantidad de delitos.
- Al no descubrir a los responsables, éstos se sienten con la suficiente
impunidad para continuar delinquiendo.
- También influye grandemente la poca colaboración ciudadana
para denunciar los delitos.
- El encubrimiento que la población favorece con su silencio, en
ocasiones proporciona a los pandilleros facilidades para cometer fechorías.

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