Julio Mejía
El Diario de Hoy
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Debido a una progresiva insuficiencia
renal que le mantuvo en cama durante mucho tiempo, murió Ignacio
de Jesús Alvarado, uno de los dos sobrinos de Anita Alvarado, conocida
en Cojutepeque como La Heroína, por salvar a sus dos
sobrinos de morir en un incendio en 1943. Ella tenía 12 años.
En aquel entonces, Ignacio tenía dos años, cuando un grupo
de vecinos malos le prendió fuego a la humilde vivienda de su familia,
en el Cantón Los Naranjos de la referida ciudad, aprovechando que
los padres de los pequeños habían salido.
José Agustín Alvarado, de 62 años, es el otro sobreviviente
del siniestro. Él relata que la pequeña Anita logró
sacarles a ambos de entre las llamas.
Mi madre me cuenta que yo apenas tenía seis meses cuando
pasó todo. Fui el primero en ser rescatado, a mi hermano Ignacio
lo sacó después, dijo José Agustín.
Mientras salía cargando en brazos a Ignacio, una biga encendida
le cayó encima y quedó atrapada entre los escombros, no
pudo escaparse y fue ahí donde murió.
Desde entonces, Anita ha sido considerada por las diferentes generaciones
de cojutepecanos como una heroína. Y por su valentía, en
1973, la Asamblea Legislativa nominó el 25 de julio de cada año
como Día del Alumno.
El reconocimiento traspasó Cuscatlán. Así fue como
en Santa Ana un parque lleva su nombre. También su ciudad natal,
un centro escolar que cumplió ya 50 años de funcionar se
llama Anita Alvarado.

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