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Fotógrafos de solvencias se quedaron sin trabajo

Centro. La Policía Nacional Civil cambió el proceso para emitir el documento. Los que antes tomaban imágenes hoy venden papelería

Publicada 05 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

Otro negocio. Los que antes tomaban las fotos para la solvencia, ahora copian documentos. Fotos EDH


Lorena Baires
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Los estudios fotográficos que rodeaban las oficinas del Departamento de Solvencias de la PNC están cerrados, debido a que ahora es la entidad policial la que capta las imágenes de los ciudadanos.

El fotógrafo José Miguel Barrera, con diez años en el negocio, opina que la medida no ha beneficiado a los comerciantes en pequeño. Por el contrario, ahora se dedica a vender lapiceros, fólderes y fotocopias de documentos.

“Si antes ganaba unos seis dólares por persona atendida, hoy sólo percibo menos de uno. Me preocupo, porque de esto vivo”, dijo.

Como él, en las afueras de la 6a. Calle Oriente y 10a. Avenida Sur, se observan decenas de personas que ofrecen los mismos artículos. Se supone que serán de utilidad en el momento de solicitar la solvencia de la policía.

Ambiente

Los residentes del Barrio San Esteban han hecho de sus casas negocios. Entre ellos se observan ventas de refrescos y frutas, comedores y pequeñas imprentas.

Un ejemplo se encuentra en la entrada de los condominios La Merced. Dos mujeres han instalado una fotocopiadora en la acera, y la protegen del calor con una sombrilla playera.

“Mire, no tenemos nada que hacer en la casa y vemos que esto nos puede dar unos ingresos. Hasta el momento, nos va bien”, comentó Julia Linares, residente del lugar.

Frente a la oficina de Solvencias también han instalado un comedor. A él llegan a comer tanto policías como personas particulares.

Pero a pesar del optimismo de algunos, otros siguen pensando que el nuevo proceso para obtener ese documento no es bueno.

“Y a nosotros en qué nos beneficia, teníamos un empleo digno y ahora tenemos que hacer de tripas corazón, para darle de comer a la familia”, se quejó Rosalía Durán, otra afectada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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