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| Jornada. Los estudiantes conocieron
la labor que realizan los bomberos y cómo reaccionar en una
emergencia, accidentes o casos de riesgo en su hogar. . Fotos
EDH |
Nuria romero
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Cientos
de estudiantes de primaria de seis centros educativos del Barrio Santa
Anita, en esta capital, dejaron ayer en la mañana las clases para
aprender acerca del Cuerpo de Bomberos de esa zona.
La institución les invitó a formar parte del Día
de la Educación de la Prevención, con el objeto de orientarles
sobre cómo evitar incendios y quemaduras.
Esta es la primera vez que se realiza esta actividad. Elegimos a
los menores, porque son mejores receptores que los adultos, dijo
Francisco Marroquín, jefe del Centro de Operaciones de Emergencia
de la estación.
Muy puntuales, se presentaron con sus uniformes unos 200 alumnos que tenían
como ilusión conocer todo lo relacionado a la labor de un bombero.
Los encargados de mostrarles ese nuevo mundo fueron 30 niños bomberitos
que pertenecen a la Academia Infantil de la estación, quienes se
distribuyeron en grupos para explicar todo el equipo que utilizan en caso
de emergencia, rescate y buceo.
Desde la puerta de las ambulancias, donde estaban los instrumentos, los
colegiales escuchaban con mucho detenimiento la explicación de
sus orientadores.
Algunos no se fueron con las dudas, porque preguntaron todo lo que pudieron.
Un grato paseo
Después de dar un pequeño vistazo a cada unidad de trabajo,
prosiguieron a dar un recorrido por las instalaciones del cuartel central.
Cuando llegaron a los camiones motobombas de extinción de incendios,
rescate, salvamento acuático y cisterna hubo un gran alboroto.
Algunos no soportaron las ganas y se subieron simulando la alarma de incendio.
El simulacro de accidentes, casos de riesgos y emergencias que puedan
ocurrir adentro o afuera de sus hogares fue otro de los temas que interesaron
a los escolares.
Estuvo bien bonito, porque ahora, en vez de darme miedo un incendio,
voy a llamar a mi mamá. Además, evitaré dejar velas
encendidas a la par de las ventanas, dijo Yanci Gómez, de
11 años.
El momento esperado llegó a las 10 de la mañana: el incendio
ficticio.
Todos los escolares se concentraron en las gradas de la cancha para ver
el espectáculo.
Los bomberos hicieron una fogata en el centro del espacio. Al momento
las llamas ocasionaron un fuerte calor en el entorno, causando los gritos
de los temerosos colegiales
De inmediato, sonó la sirena y llegó el camión con
tres bomberitos dispuestos a sofocar las llamas.
Al controlar el fuego, el público les aplaudió como si en
realidad les hubiesen salvado la vida.
Esta actividad será permanente para capacitar
a los niños en cualquier riesgo en las vacaciones.
José Ricardo Meda
Director de la estación

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