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La investigación histórica es
el oasis de mi vida
El presidente de la República,
Elías Antonio Saca, le entregará hoy a Pedro Escalante Arce
el Premio Nacional de Cultura 2004, por más de 30 años de
investigación sobre la historia salvadoreña.
Publicada 05 de noviembre 2004, El Diario de Hoy
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Perfil
Pedro Antonio Escalante Arce nació en San Salvador el 16 de
junio de 1945, en el hogar del doctor y diplomático Pedro Escalante
Arce y Agustina Mena Ariz de Escalante.
Realizó su primaria en Europa. Su título de Licenciado
en Ciencias Jurídicas lo obtuvo en la Universidad de El Salvador
en 1975. Ese mismo año ingresó a la Academia Salvadoreña
de la Historia, donde aún se mantiene en el puesto de Secretario.
Entre sus publicaciones se encuentran: Brasseur de Bourbourg (1988),
Códice Sonsonate (1992), Los tlaxcaltecas en Centroamérica
(2001) y en proyecto se encuentra un libro sobre el Golfo de Fonseca. |
Adda Montalvo
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Pedro Escalante Arce se veía cansado. Los últimos días
ha tenido una agenda apretada, en lacual incluyó, ayer, un espacio
para conversar con Vida sobre lo que más le apasiona: la hisotria.
El galardonado con el Premio Nacional de Cultura 2004 confesó que
su formación en esa área fue empírica, pero lo suficientemente
fuerte para ser, hoy día, un apasionado de su profesión.
Durante los últimos 30 años se ha dedicado más a
la historia, a pesar de que es abogado
¿Por qué?
Es que mi pasión fue siempre la historia, las antigüedades,
las cosas viejas.
Estudié Derecho porque mi padre quería un abogado. Y segundo,
porque en 1963, cuando estudiaba en la Universidad de El Salvador, no
había mayor opción de carreras. Usualmente el que tenía
un interés humanístico iba y estudiaba Derecho.
¿Desde cuándo viene el gusto por el conocimiento?
Yo no me acuerdo de ningún momento en mi vida donde no me haya
interesado la historia; tanto por mi familia como las cosas que yo escuche
allí. Influyó tremendamente cuando a mi papá lo enviaron
como embajador a París en el año 1951.
¿Contribuyó el hecho de que es descendiente de Manuel
José Arce?
¡Como no! Nosotros somos sobrinos. En la casa de mi abuela Arceen
Sonsonate las conversaciones sobre historia eran muy comunes. Por
parte de mi papá había una inclinación tremenda hacia
la historia y por el lado de mi mamá también.
¿Por qué se interesó más en investigar
el período colonial?
Porque es el que más me gusta y más me interesa. Además
porque creo que no se le ha dado en el país la enorme importancia
que tiene. Básicamente todo lo que somos actualmente viene de la
historia colonial.
También está muy interesado en el Proyecto de Ciudad Vieja,
¿verdad?
Ciudad Vieja ha sido mi gran proyecto. Mi sueño sería ver
por lo menos una parte de ese sitio excavado, consolidado. Tener un parque
arqueológico donde la gente vaya a ver dónde nació
El Salvador... Eso ya no lo voy a ver yo.
Dice que poco tiempo para investigar, me imagino, entonces, que disfruta
al máximo cuando lo hace.
Para mí es el oasis de mi vida. Cuando tengo tiempo y un tema que
me interese, los datos, los documentos y las horas de investigación
son un descanso increíble para mí. Un ideal de vida hubiera
sido vivir investigando, vivir en archivos, en bibliotecas o sea una vida
para escribir e investigar.
¿Usted estudió o fue formándose con el tiempo
en investigación histórica por su propia cuenta?
Sí, fue empírico. Lo que yo tuve fueron maestros estupendos.
No solamente que me enseñaron, sino que me motivaron porque en
historia es muy importante la motivación, sobre todo para los aficionados
como yo, que no hemos estudiado historia. Es muy importante la motivación,
porque si hemos escogido la historia como cancha principal de actividades
es por una pasión. El profesional estudia su carrera, se gradúa
y es su profesión. Pero en nosotros es otra cosa, como es nuestra
vocación entonces la tomamos con más apasionamiento.
¿El premio de cultura viene siendo como una especie de título
para usted?
Lo tomo y lo agradezco. Pero lo tomo como un premio colectivo. Un premio
a todos los de antes y los de ahora que hemos andado metidos en este campo
y nos ha costado abrirle la puerta a los jóvenes. Lo tomo como
un premio solidario entre todos los aficionados y profesionales de la
historia.

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