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José Alberto Barrera
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
La Fundación Salvadoreña
para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), reveló
ayer una propuesta con la que se pretende impulsar la agricultura y disminuir
los índices de pobreza en el área rural.
La misma está plasmada en el informe titulado: El Desafío
Rural: pobreza, vulnerabilidad y oportunidades, que plantea la necesidad
de reducir los índices de la pobreza creando nuevas oportunidades
y fortaleciendo las políticas actuales.
Según estudios recientes, más del 50 por ciento de ese segmento
poblacional vive en condiciones de pobreza, lo que aumenta la necesidad
de crear estrategias claras para el sector.
El informe de la fundación tiene diez puntos clave, con los que
se pretende incentivar al desarrollo en los núcleos aumentando
la cobertura de la infraestructura (vial, de energía eléctrica
y de agua potable), educación y créditos.
El mismo también sugiere la diversificación de los cultivos
y la tecnificación de los actuales.
De acuerdo al informe, las familias rurales son afectadas por bajos niveles
de escolaridad y otros rezagos generados por el daño que generó
el conflicto armado y la reforma agraria.
Los mismos se agudizaron por las migraciones a Estados Unidos y la ocurrencia
de fenómenos naturales como sequías y terremotos.
Sector variable
Según Roberto Rivera Campos, director del Departamento de Estudios
Económicos y Sociales (DEES) de Fusades, luego del estudio se llegó
a la conclusión de que el ingreso del área rural es
dinámico
muy volátil, y que mientras unos (ingresos)
se deterioran, otros pueden mejorar.
Es decir, con base al análisis que hace la institución desde
1996, y que da seguimiento a las condiciones en las que viven 451 familias
rurales del país, se determinó que no todos viven en las
mismas condiciones anualmente.
En algunos períodos tienen una mayor entrada económica,
mientras que en otros esa bonanza desaparece.
Dura miseria
A pesar de la volatibilidad del poder adquisitivo de las familias
rurales, Rivera Campos detalló que existe una pobreza dura,
es decir que existen grupos familiares que no salen de la pobreza extrema.
Para ellos el Informe del Desarrollo Económico 2004 sugiere la
necesidad de implementar un programa de protección.
Pensamos que hay que desarrollar en alguna medida, en términos
de urgencia, un sistema de protección para las familias más
pobres, eso no puede esperar a largo plazo, requiere atención inmediata
y focalizada, dijo el directivo.
Por el momento éste sería de tipo alimenticio y se enfocaría
principalmente en las áreas de producción de café.
Rivera Campos explicó que éste tendría que ser aplicado
en municipios de Ahuachapán, Sonsonate, Santa Ana y Usulután,
golpeados por la caída de los precios internacionales del grano.
Indicó que en esas zonas se ha constatado que el desarrollo de
algunos niños tienen una disminución en talla y peso producto
de la mala alimentación y en algunos casos por claras señales
de desnutrición.
Estamos dando una guía de donde están
las ventajas, de cuáles son los productos que el país puede
explotar.
Roberto Rivera Campos
DEES Fusades

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