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Buscan reducir pobreza rural

Propuesta. El informe de Fusades sugiere mejorar la educación, habilitar líneas de crédito y diversificar los cultivos para combatir las carencias en el interior del país

Publicada 04 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

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José Alberto Barrera
El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com

La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), reveló ayer una propuesta con la que se pretende impulsar la agricultura y disminuir los índices de pobreza en el área rural.

La misma está plasmada en el informe titulado: “El Desafío Rural: pobreza, vulnerabilidad y oportunidades”, que plantea la necesidad de reducir los índices de la pobreza creando nuevas oportunidades y fortaleciendo las políticas actuales.

Según estudios recientes, más del 50 por ciento de ese segmento poblacional vive en condiciones de pobreza, lo que aumenta la necesidad de crear estrategias claras para el sector.

El informe de la fundación tiene diez puntos clave, con los que se pretende incentivar al desarrollo en los núcleos aumentando la cobertura de la infraestructura (vial, de energía eléctrica y de agua potable), educación y créditos.

El mismo también sugiere la diversificación de los cultivos y la tecnificación de los actuales.

De acuerdo al informe, las familias rurales son afectadas por bajos niveles de escolaridad y otros rezagos generados por el daño que generó el conflicto armado y la reforma agraria.

Los mismos se agudizaron por las migraciones a Estados Unidos y la ocurrencia de fenómenos naturales como sequías y terremotos.

Sector variable

Según Roberto Rivera Campos, director del Departamento de Estudios Económicos y Sociales (DEES) de Fusades, luego del estudio se llegó a la conclusión de “que el ingreso del área rural es dinámico… muy volátil, y que mientras unos (ingresos) se deterioran, otros pueden mejorar”.

Es decir, con base al análisis que hace la institución desde 1996, y que da seguimiento a las condiciones en las que viven 451 familias rurales del país, se determinó que no todos viven en las mismas condiciones anualmente.

En algunos períodos tienen una mayor entrada económica, mientras que en otros esa bonanza desaparece.

Dura miseria

A pesar de la “volatibilidad” del poder adquisitivo de las familias rurales, Rivera Campos detalló que existe una “pobreza dura”, es decir que existen grupos familiares que no salen de la pobreza extrema.

Para ellos el Informe del Desarrollo Económico 2004 sugiere la necesidad de implementar un programa de protección.

“Pensamos que hay que desarrollar en alguna medida, en términos de urgencia, un sistema de protección para las familias más pobres, eso no puede esperar a largo plazo, requiere atención inmediata y focalizada”, dijo el directivo.

Por el momento éste sería de tipo alimenticio y se enfocaría principalmente en las áreas de producción de café.

Rivera Campos explicó que éste tendría que ser aplicado en municipios de Ahuachapán, Sonsonate, Santa Ana y Usulután, golpeados por la caída de los precios internacionales del grano.

Indicó que en esas zonas se ha constatado que el desarrollo de algunos niños tienen una disminución en talla y peso producto de la mala alimentación y en algunos casos por claras señales de desnutrición.

“Estamos dando una guía de donde están las ventajas, de cuáles son los productos que el país puede explotar”.
Roberto Rivera Campos
DEES Fusades




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