|
Nueva
York
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Los precios del crudo
subieron ayer más de un dólar debido a que la reelección
del presidente estadounidense George W. Bush contrarrestó la tendencia
a la baja en el mercado que se daba por el incremento en los suministros
de petróleo.
Según operadores, la victoria de Bush sobre el demócrata
John Kerry podría impulsar la demanda de combustible y subrayaron
el nerviosismo sobre la seguridad del suministro del Oriente Medio.
El crudo liviano estadounidense tuvo una alza de 1.26 dólares para
cerrar a 50.88 dólares el barril, superando de nuevo la marca de
50 dólares de la que había descendido el martes, día
de las elecciones en Estados Unidos, por primera vez en un mes.
Una segunda gestión de Bush probablemente seguiría llenando
las reservas de petróleo de emergencia y desataría nerviosismo
sobre las políticas estadounidenses en Oriente Medio, particularmente
en Irán, el segundo productor de la OPEP.
Una victoria de Bush será grande para la demanda de petróleo
y mantendrá los precios altos. No sólo la SPR (reserva estratégica
de petróleo) será llenada, sino que creo podrían
expandirla, dijo Phil Flynn, analista de Alaron Trading en Chicago.
Bush planea llenar los últimos 30 millones de barriles de la reserva
estratégica para acumular 700 millones de barriles el año
próximo y algunos operadores esperan que la gestión de Bush
expanda las reservas a 1,000 millones de barriles.
Inestabilidad
Los operadores también temen que haya más inestabilidad
en el Oriente Medio, un factor que impulsó la subida del petróleo
de más del 50 por ciento este año.
En particular, si otro gobierno de Bush se mueve hacia Irán,
entonces los precios del crudo crecerán mucho y realmente amenazarán
el desarrollo económico de China, explicó Andy Xie,
economista en jefe de Morgan Stanley en Asia.
La caída del precio anterior a las elecciones fue alimentada por
el incremento en las reservas de crudo, en 6.3 millones de barriles, el
cual alivió las preocupaciones sobre el abastecimiento de combustible
en el invierno boreal, que están significativamente por debajo
de los niveles del 2003. (REUTERS).

|