Marlon
Beltrán
El Diario de Hoy
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La familia López todavía extraña la presencia de
Rosa Élida, la mujer de 55 años que murió al caer
dentro de un tragante sin tapadera.
La anciana fue arrastrada por un caudal de agua que bajó del Cerro
San Jacinto durante una tormenta en San Marcos, San Salvador.
Como ella, otras personas han sido víctimas por la falta de protección
en los tragantes.
El problema es grave en Sonsonate, donde las quejas por desagües
destapados son muchas y las soluciones pocas.
Un ejemplo es la intersección de la 8a. Avenida Sur y la 5a. Calle
Oriente, en el Barrio El Ángel o el Bulevar Las Palmeras y la 10a.
Avenida Norte, donde no hay tapaderas en los tragantes. Ahí los
transeúntes corren peligro.
A fundición
La oficina de mantenimiento de la Alcaldía de Sonsonate informó
que las tapas de hierro cuestan entre 40 y 50 dólares cada una.
Edgardo Aguirre explicó que en algunos casos las tapaderas de los
tragantes son retiradas por los vecinos, porque las lluvias fuertes obstruyen
los orificios de metal con desechos e inundan las calles.
La comuna tiene información sobre el robo de las cubiertas. Los
principales sospechosos son los borrachos, quienes retiran las tapas para
venderlas en las fundiciones para poder comprar trago.

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