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| Genio y figura. Ronaldinho celebra su gol ante
un Nou Camp repleto. Atrás, Deco, Belleti, Puyol e Iniesta
también festejan. El brasileño recibió una tarjeta
amarilla por quitarse la camisa. Foto EFE |
EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El Barcelona se presentó en sociedad como un firme aspirante
a luchar por la Liga de Campeones, tras derrotar al Milan (2-1) y ofrecer
un gran recital futbolístico, resuelto en el último suspiro
con un espectacular gol de Ronaldinho, que llevó el delirio a un
Camp Nou prácticamente lleno por primera vez esta temporada.
Ronaldinho se encargó de poner la puntilla a un partido que parecía
estar a punto de acabar con empate a uno, tras recibir un pase de Samuel
Etoo y romperle la cintura a un defensa milanista antes de batir
de un potente zurdazo a Dida.
El Barcelona había hecho méritos sobrados hasta entonces
para ganar el partido, tras verse sorprendido en la primera mitad por
un gol de contraataque de Andrei Shevchenko, igualado posteriormente por
Etoo, y acorralar sin tregua a los italianos durante la mayor parte
del partido.
Sobre el césped del Camp Nou había lo mejor de dos conceptos
del fútbol totalmente distintos: el espectáculo ofensivo
de un Barcelona con jugadores desequilibrantes de medio campo hacia adelante
y el contraataque letal de la mejor escuela italiana.
Y pese a que por puntos merecieron sobradamente la victoria los locales,
el encuentro estuvo a punto de acabar en tablas hasta que apareció
Ronaldinho para rematar la faena.
El guión comenzó según lo previsto, con el equipo
catalán tomando el mando y el transalpino encerrado pacientemente
a la espera de sus oportunidades.
Llegó el gol del Milan, en el minuto 18, tras un pase larguísimo,
de más de cincuenta metros de Andrea Pirlo hacia Andrei Shevchenko,
quien le ganó la espalda a Oleguer Presas, sin que éste
pudiese derribarle, y batió a placer a Valdés.
Pero este Barcelona tiene madera de campeón y, pese a parecer durante
un tiempo un boxeador sonado, supo levantarse rápido de la lona.
Y así vino el empate tras una asistencia de Xavi hacia Eto'o dentro
del área, quien remató de primeras a bocajarro para batir
a Dida.
El Milán parecía muerto, pero seguía esperando agazapado
el momento de hacerse con su presa.
El tiempo se acababa y el Barcelona empezaba a perder gas. Frank Rijkaard
hizo ingresar a Henrik Larsson, pero el que apareció en el último
instante fue Ronaldinho para batir a Dida y conseguir el 2-1 final.
El gol hizo estallar de júbilo el Camp Nou, que ya no cesó
en su festejo hasta que se agotó el tiempo reglamentario y el descuento.
La comunión entre jugadores y público fue total.

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