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Buen negocio entre tumbas

San Miguel. El respeto de quienes llegan a visitar las tumbas de seres queridos es una fuente de ingresos para otros. Entre los mausoleos y flores, hay leyendas y alegrías

Publicada 02 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

Listos. Las ventas de flores naturales y artificiales abundan hoy cerca de los cementerios en el país. Foto EDH


Yanci Pérez/Antolín EscobarEl Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

Ganar hasta 50 dólares por día es una gran oportunidad para quien normalmente labora como un pequeño agricultor.

Es por eso que José Mario Portillo, de 35 años, abandona su propiedad, situada en El Carmen, La Unión, y viaja a San Miguel para ofrecer sus servicios en el cementerio, limpiando y pintando tumbas.

El terreno en que cultiva maíz es de apenas dos manzanas y bien podría ser que una buena semana en el camposanto le deje tantas ganancias como las que logra tras agotadores meses de cuidar la milpa.

Su equipo de trabajo es una cuma y un maletín con tres botes de pintura, brochas y pinceles.
El comercio del Día de Difuntos no es sólo de flores. Las golosinas, refrescos y agua tienen mucha demanda. Hay quienes aprovechan su buena caligrafía para hacer dinero.

Uno de ellos es Gabriel Rivera, que llega a pintar en los mausoleos. Pide diez centavos por letra escrita y un dólar por limpiar cada sepultura.

Occidente

Santa Ana también aprovecha estos días, al extremo de que el número de ventas ambulantes registrado por la alcaldía para hoy es superior en un 40 por ciento al del año anterior, que llegó a 300.

La solemnidad en esta ciudad es grande el Día de Difuntos en el cementerio. A las nueve de la mañana habrá una misa y luego la Banda Regimental de la Segunda Brigada de Infantería interpretará música sacra.

El camposanto santaneco tiene más de un siglo de existir y mide cerca de 50 manzanas de terreno. Suficiente espacio para dar lugar a leyendas. Una de ellas es la relacionada con la tumba de Eduardo Interiano, considerado por unos como parte del grupo de Los 44, héroes santanecos que defendieron la soberanía santaneca cuando los hermanos Ezeta, de Guatemala, trataron de tomarla.

La tumba de Eduardo es visitada por diferentes personas que, según explica Julio César Pereira, administrador del camposanto, piden permiso para ingresar pasada la medianoche y rezar ante su tumba. Y es que algunos afirman que Interiano era miembro de una secta de magia negra, de origen mexicano.

Fue asesinado a balazos el 16 de diciembre de 1943. Algunos le llevan velas; otros, letreros.
“Era muy querido por los mozos de fincas, porque no tenía de menos a nadie”, comenta Pedro Rivas, un septuagenario que le conoció y ahora vende cruces en el cementerio.


Disgustos por cierre de una calle

No hay explicaciones, pero la Avenida Roosevelt, la vía más transitada de San Miguel, tiene un tramo por el que no se puede circular desde ayer. Es el comprendido entre la Calle Chaparrastique y la Sexta Calle Poniente, cerca del cementerio.

Medida. Ayer, un tramo de la Avenida Roosevelt fue cerrado. Foto EDH

Al parecer, la decisión de la División de Tránsito de la PNC fue tomada para facilitar el acceso de dolientes al lugar.

Aunque quienes llegan al camposanto y los vendedores están complacidos, la posición de conductores de transporte público es contraria a la decisión, ya que tienen que desviarse de su ruta. “Por lo menos hubieran avisado antes”, expresó Franklin Quiroz, conductor de un taxi.

Pero otros consideran que la disposición es acertada,pues contribuye a mantener ordenada la zona y a prevenir mayores inconvenientes.

“Hay que recordar que sólo estará cerrada dos días y es en beneficio de millares de personas”, expresó una
comerciante.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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