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| Destrozada. María Isabel Rivera, (nieta)
luce atónita ante la escena donde murió su padre, Miguel
Rivera, y dos parientes más. Fotos EDH
/ Lizette Moreno |
Ronald
Jovel
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La Carretera Panamericana se convirtió en escenario de luto y dolor
ayer al medio día. Tres miembros de una misma familia, entre ellos
una menor de edad, fallecieron en un aparatoso accidente de tránsito.
Un vehículo, marca Dahihatsu, con placas P. 34858, que se conducía
de oriente a occidente, se estrelló en la parte trasera del camión
P. 16011, que se encontraba estacionado a la orilla de la calzada.
El hecho ocurrió aproximadamente a las 11:30 de la mañana
sobre el kilómetro 28 y medio, cerca de la entrada a Santa Cruz
Michapa.
El conductor del automóvil, José Guillermo Rivera, de 37
años, resultó ileso, sin embargo, su madre, María
Isabel Rivera, de 62; Katherine Nicole Rivera (hija), de 2 y su hermano,
Miguel Rivera, de 42, murieron al instante.
Según la versión de la Policía Nacional Civil, tanto
José Guillermo Rivera como el dueño del camión fueron
los responsables de la tragedia.
Presuntamente el señor del camioncito es culpable por estar
mal estacionado, y el otro por conducir a excesiva velocidad, manifestó
el agente Ramos Mancía.
Todavía pálido ante la escena, el conductor del vehículo
dijo que viajaban de Cojutepeque a San Salvador, al mismo tiempo negó
ir manejando temerariamente, y culpó al camión.
Yo venía a ochenta, el camión estaba salido a la mitad
de la calle, cuando lo vi no pude esquivar porque traía un tráiler
a la par, aseguró el chófer.
Sin reacción
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Al parecer, por la alta velocidad en que
manejaba Rivera, no tuvo reacción para esquivar al camión
o intentar, al menos, frenar, ya que no habían indicios sobre el
asfalto.
Del fuerte golpe, lo arrastró cerca de diez metros sobre la carretera,
y giró en forma de trompo, quedando en dirección contraria
a la que se conducía.
El automotor, marca Dahihatsu, salió con la peor parte, quedó
prácticamente hecho pedazos, la carrocería terminó
retorcida.
Mientras que el otro vehículo no sufrió daños materiales.
Según testigos, dos ocupantes del camión se habían
estacionado a orillas de la calzada para tomar jugo de caña en
una de las ventas que hay en la zona, de repente escucharon el impacto.
Presumen que el vehículo viajaba a una alta velocidad.
El carrito venía volado, para que haya arrastrado al camión,
expresó un testigo, que prefirió quedar en el anonimato.
A los sujetos del camión no se les pudo identificar, ni mucho menos
capturar porque huyeron del lugar por una vereda antes de que la policía
se hiciera presente.
Esa versión fue confirmada por la misma persona, quien manifestó
que los dos hombres tuvieron tiempo únicamente de hacer a un lado
el camión y se dieron a la fuga con rumbo desconocido.
Familiares de las víctimas se hicieron presentes, lucían
inconsolables.

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