Guillermo
Gallegos*
El Diario de Hoy
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El nuevo Reglamento Interior de la Asamblea Legislativa
regulará los debates que se producen para que éstos se conduzcan
con ética y razón, evitando las descalificaciones, insultos,
injurias y prolongadas intervenciones estériles que lo único
que hacen es obstaculizar el normal desarrollo de las sesiones plenarias.
Los diputados que hemos trabajado en esta normativa estamos conscientes
de la urgente necesidad de que existan mecanismos ágiles y democráticos,
apegados a la ética parlamentaria, para abordar temas relevantes
en las plenarias, en vista de que algunas veces se ha caído en
debates plagados de acusaciones sin sentido, con una proliferación
de insultos.
Si queremos elevar la confianza y credibilidad de nuestra Asamblea Legislativa,
todos tenemos que razonar las ideas propias antes de refutar los planteamientos
contrarios, además de hacerlo bajo los cánones que nos exige
la investidura que nos ha otorgado el electorado. La modernización
de las instituciones pasa primero por modificar malas conductas que se
continúan repitiendo por la costumbre, ya que no hacerlo representaría
un retroceso.
Un ambiente de confrontación y tensión afecta la discusión
seria de cualquier iniciativa parlamentaria e impide la construcción
de consensos mínimos necesarios para llegar a acuerdos sobre temas
de interés nacional. Se requiere propiciar una atmósfera
de diálogo y tolerancia que permita entendimientos entre fuerzas
políticas que no comparten una misma visión sobre determinados
temas, pero que están unidos por el bienestar colectivo.
Ésta es una exigencia de la sociedad civil a la clase política
con representación en la Asamblea, debido a que la gente demanda
cada vez más resultados para los grandes problemas nacionales en
vez de discusiones que sólo ocasionan bloqueos al efectivo trabajo,
tanto en las comisiones como en las sesiones plenarias.
Los principales objetivos del nuevo reglamento son mejorar la función
legislativa, redefinir los derechos y deberes de los diputados, incrementar
la transparencia del trabajo parlamentario, regular los debates y desarrollar
a través de las normas constitucionales la organización
y funcionamiento del Primer Órgano de Estado. La aplicación
de esta normativa interna necesita la comprensión y apoyo de todos
los partidos políticos.
Según la nueva normativa, en los debates los diputados deberán
circunscribirse y argumentar sobre el asunto en discusión, participando
con respeto a la Asamblea y a cualquier persona o institución,
guardando cortesía y moderación en sus expresiones. Esta
disposición ayudará a la agilización de las sesiones
plenarias, pues muchas veces éstas se prolongan, porque se comienza
hablando de una condecoración a un funcionario y se termina discutiendo
sobre la inmortalidad del cangrejo ermitaño.
En el proyecto de Reglamento Interior, presentado por una subcomisión
a la Comisión Política (esta última integrada por
representantes de todas las fracciones legislativas), se incluye un capítulo
en el que se tratan algunos aspectos de la ética parlamentaria,
prohibiciones y sanciones para los diputados. Esta parte es de especial
importancia, ya que la ética es la teoría de la conducta
humana vista desde una perspectiva moral, relativa a los fines de la actividad
humana y los medios para alcanzarlos.
Se propone crear, además, un comité de ética parlamentaria
que investigará las denuncias sobre faltas éticas de los
diputados, así como también velará por el respeto
y observancia de las normas contenidas en el Reglamento Interior. Los
parlamentarios que incurran en violaciones a esta normativa serán
objeto de las sanciones correspondientes, las cuales serán impuestas
por la junta directiva, atendiendo las recomendaciones del referido comité.
Esperamos que con estas disposiciones de funcionamiento interno se inicie
un fortalecimiento de la Asamblea Legislativa, con el propósito
de elevar la credibilidad de la institución ante la sociedad, objetivo
que sólo se cumplirá si cada uno de nosotros hace un esfuerzo
personal por mejorar nuestro trabajo y conducta. Así estaremos
contribuyendo a que el pueblo se sienta más representado y tenga
mayor confianza en el Primer Órgano del Estado.
*Diputado de ARENA.

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