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Más debates con ética y razón

Esperamos que con estas disposiciones de funcionamiento interno se inicie un fortalecimiento de la Asamblea Legislativa, con el propósito de elevar la credibilidad de la institución ante la sociedad

Publicada 01 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

Guillermo Gallegos*
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

El nuevo Reglamento Interior de la Asamblea Legislativa regulará los debates que se producen para que éstos se conduzcan con ética y razón, evitando las descalificaciones, insultos, injurias y prolongadas intervenciones estériles que lo único que hacen es obstaculizar el normal desarrollo de las sesiones plenarias.

Los diputados que hemos trabajado en esta normativa estamos conscientes de la urgente necesidad de que existan mecanismos ágiles y democráticos, apegados a la ética parlamentaria, para abordar temas relevantes en las plenarias, en vista de que algunas veces se ha caído en debates plagados de acusaciones sin sentido, con una proliferación de insultos.

Si queremos elevar la confianza y credibilidad de nuestra Asamblea Legislativa, todos tenemos que razonar las ideas propias antes de refutar los planteamientos contrarios, además de hacerlo bajo los cánones que nos exige la investidura que nos ha otorgado el electorado. La modernización de las instituciones pasa primero por modificar malas conductas que se continúan repitiendo por la costumbre, ya que no hacerlo representaría un retroceso.

Un ambiente de confrontación y tensión afecta la discusión seria de cualquier iniciativa parlamentaria e impide la construcción de consensos mínimos necesarios para llegar a acuerdos sobre temas de interés nacional. Se requiere propiciar una atmósfera de diálogo y tolerancia que permita entendimientos entre fuerzas políticas que no comparten una misma visión sobre determinados temas, pero que están unidos por el bienestar colectivo.

Ésta es una exigencia de la sociedad civil a la clase política con representación en la Asamblea, debido a que la gente demanda cada vez más resultados para los grandes problemas nacionales en vez de discusiones que sólo ocasionan bloqueos al efectivo trabajo, tanto en las comisiones como en las sesiones plenarias.

Los principales objetivos del nuevo reglamento son mejorar la función legislativa, redefinir los derechos y deberes de los diputados, incrementar la transparencia del trabajo parlamentario, regular los debates y desarrollar a través de las normas constitucionales la organización y funcionamiento del Primer Órgano de Estado. La aplicación de esta normativa interna necesita la comprensión y apoyo de todos los partidos políticos.

Según la nueva normativa, en los debates los diputados deberán circunscribirse y argumentar sobre el asunto en discusión, participando con respeto a la Asamblea y a cualquier persona o institución, guardando cortesía y moderación en sus expresiones. Esta disposición ayudará a la agilización de las sesiones plenarias, pues muchas veces éstas se prolongan, porque se comienza hablando de una condecoración a un funcionario y se termina discutiendo sobre la inmortalidad del cangrejo ermitaño.

En el proyecto de Reglamento Interior, presentado por una subcomisión a la Comisión Política (esta última integrada por representantes de todas las fracciones legislativas), se incluye un capítulo en el que se tratan algunos aspectos de la ética parlamentaria, prohibiciones y sanciones para los diputados. Esta parte es de especial importancia, ya que la ética es la teoría de la conducta humana vista desde una perspectiva moral, relativa a los fines de la actividad humana y los medios para alcanzarlos.

Se propone crear, además, un comité de ética parlamentaria que investigará las denuncias sobre faltas éticas de los diputados, así como también velará por el respeto y observancia de las normas contenidas en el Reglamento Interior. Los parlamentarios que incurran en violaciones a esta normativa serán objeto de las sanciones correspondientes, las cuales serán impuestas por la junta directiva, atendiendo las recomendaciones del referido comité.

Esperamos que con estas disposiciones de funcionamiento interno se inicie un fortalecimiento de la Asamblea Legislativa, con el propósito de elevar la credibilidad de la institución ante la sociedad, objetivo que sólo se cumplirá si cada uno de nosotros hace un esfuerzo personal por mejorar nuestro trabajo y conducta. Así estaremos contribuyendo a que el pueblo se sienta más representado y tenga mayor confianza en el Primer Órgano del Estado.

*Diputado de ARENA.


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