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La nota del
día
Una noble visión en pro de la libertad
Bush reencarna los ideales, el
vigor y la clarividencia de Ronald Reagan, que fue capaz de superar una
grave crisis económica, derrotar al comunismo y devolver la confianza
del ciudadano en la libertad.
Publicada 01 de noviembre 2004, El Diario de Hoy
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El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Desde la elección entre James
Carter y Ronald Reagan no se había dado una diferencia tan contundente
entre un candidato con una visión del mundo y otro con un programa,
pero falto de visión. Uno viendo hacia el futuro y dispuesto a
enfrentar con vigor los desafíos y terribles amenazas del momento
actual, contra otro que, en palabras de Steve Forbes, piensa que el terrorismo
es un problema policial, como si Al Qaeda fuera una familia mafiosa del
Oriente Medio.
George Bush sigue los mismos senderos de Ronald Reagan, que fue capaz
de sacar a los Estados Unidos del agujero moral, financiero, militar,
político y diplomático en que lo había hundido Carter.
John Kerry propone similares remedios a los de Carter: subir impuestos,
incrementar la esfera regulatoria del Estado, dispensar servicios públicos
y negociar, no enfrentarse. Carter estaba perdiendo la guerra fría
al desmoralizar a las fuerzas armadas estadounidenses y rehuir difíciles
decisiones. Kerry no parece capaz de rechazar la agresión terrorista
con las armas, prefiriendo la clase de retirada humillante adoptada por
varios países europeos y especialmente el gobierno socialista español.
El problema es que cuando haya que reaccionar ante un implacable y enloquecido
enemigo, puede ser muy tarde.
Los salvadoreños tenemos mucho qué agradecer a George Bush.
La extensión de permisos migratorios a nuestros connacionales,
la firma del TLC, un permanente apoyo a nuestro país y sus esfuerzos
por incorporar a Hispanoamérica a la esfera económica, política
y cultural de Estados Unidos, son la base para potenciar el desarrollo
de nuestra región. Como contraste, John Kerry se opone a lo que
llama exportar empleos, vale decir a la producción
maquilera y de productos semielaborados de los centroamericanos. En juego
está el sustento de las más de setenta mil mujeres y hombres
que laboran en las maquilas que operan en El Salvador. Una vuelta de los
Estados Unidos al proteccionismo tendría gravísimas consecuencias.
Enfrentar versus apaciguar
Hay esenciales diferencias entre el historial de Bush frente al terrorismo,
y los planteamientos de Kerry. El candidato demócrata, de acuerdo
con Forbes, posiblemente se corra de Iraq, dejando un caos que hundiría
al Medio Oriente, y las fuentes primarias de petróleo, en guerras
intestinas promovidas por los fundamentalistas. Kerry, afirma Forbes,
no pasará de ejercer una débil diplomacia frente a la inminente
nuclearización de Irán, ni es capaz, hasta que sea demasiado
tarde, de usar la plena fuerza de los Estados Unidos si la amenaza terrorista
se desborda. De nuevo, los empleos y la economía de los centroamericanos
dependen en mucho del éxito que tengan los Estados Unidos en vencer
el terrorismo mundial.
En lo económico, Bush vislumbra una sociedad de propietarios que
con su esfuerzo y ahorro aseguran su futuro y el de sus hijos. Kerry,
en cambio, no tiene una propuesta real para detener la caída del
sistema de seguridad social y consolidar la actual recuperación
económica.
Forbes hace una válida comparación: Bush reencarna los ideales,
el vigor y la clarividencia de Ronald Reagan, que fue capaz de superar
una grave crisis económica, derrotar al comunismo y devolver la
confianza del ciudadano en la libertad. El estatismo que propone su rival
representaría un retroceso y el debilitamiento de las sociedades
occidentales frente al desafío chino y la amenaza terrorista.

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