|
Mario
Posada
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El sábado, junto a varios de sus compañeritos, llegó
a Metrocentro para participar en la fiesta de cierre del mes del niño.
De repente, el adolescente de 13 años se dio cuenta de que en el
parqueo del centro comercial varios grupos de niños jugaban balonmano.
Sin dudarlo mucho, le pidió permiso a las religiosas que le acompañaban
para formar un equipo y participar de la fiesta deportiva.
Los pequeños del orfanato, quienes vestían su uniforme diario,
contrario a la indumentaria deportiva que lucían sus rivales, arrasaron
con cuanto rival se les puso enfrente.
Primero fue el Corazón de María, al que le encajaron un
marcador de 8-1. Luego, sus víctimas fueron los niños de
la Escuela Americana, quienes a pesar de los ánimos de los padres
de familia y de los gritos su entrenador, cayeron derrotados 12-4
La finalidad
El presidente de la Federación Salvadoreña de Balonmano,
Armando Veliz explicó que el objetivo de la actividad era que los
niños conocieran un poco más sobre el deporte.
El funcionario aclaró que el festival era más bien recreativo
y no competitivo. Lo que no podemos descartar es darle seguimiento
a los centros escolares que atendieron nuestra invitación y observar
el trabajo de los pequeños, que en un futuro pueden formar parte
de las selecciones nacionales comentó Veliz.

|