Jorge
Bolaños*
El Diario de Hoy
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Managua. (AIPE).- En Nicaragua, los poderes del Estado
están secuestrados por el pacto de las fuerzas políticas
que responden a los intereses de sus caudillos y no a los del pueblo o
del mandato para el cual fueron elegidos.
La última versión de los chantajes del pacto amenaza destituir
al Presidente Enrique Bolaños y pasar la banda presidencial al
Vicepresidente José Rizo. Bolaños siempre ha mantenido:
Yo sólo pacto con el pueblo. No ha querido pactar con
los poderes del Estado y por eso la actual crisis constitucional.
A diario se insiste en la importancia de preservar a toda costa el Estado
de Derecho, el orden constitucional, la institucionalidad democrática.
Pero en Nicaragua el Estado de Derecho se confunde con el derecho del
Estado, o sea, el derecho de quienes ocupan los escaños del poder.
¿Es eso Estado de Derecho o más bien se trata de que quienes
ocupan los cargos quieren preservar su derecho a seguir impunemente violando
los preceptos bajo los cuales fueron elegidos?
Como nicaragüense, me pregunto, ¿para qué Estado de
Derecho? ¿Para darle el derecho al Estado? Y el pueblo ¿qué?
El pueblo parece no importar.
Si el orden constitucional que hay que preservar es el derecho de los
poderes del Estado, entonces lo mejor sí sería pasarle la
banda presidencial al Vicepresidente Rizo.
El 7 de noviembre, los nicaragüenses acudiremos a las urnas para
elegir a nuestros gobiernos municipales, donde cada uno vota por el mejor
candidato, según las necesidades locales y menos importa la afiliación
política del candidato que su cercanía a la comunidad.
Aprovechemos esa ocasión para decidir también con nuestro
voto cómo destrabar la composición del pacto en el gobierno
central representado en la presidencia y la Asamblea Nacional. Fácilmente
se puede añadir una boleta adicional para que en cada junta receptora
de votos se decida sobre este asunto de vital interés nacional.
Claro que aquellos pertenecientes a las cúpulas del poder son los
menos interesados en la opinión del pueblo y quieren mantener sus
cargos a toda costa.
Incluso, el último llamado a un supuesto diálogo de reconciliación
es realmente a un diálogo sólo entre los poderes del Estado,
entre los elegidos. No se trata del llamado a un diálogo entre
los poderes del Estado con su pueblo constituyente. De nuevo la opinión
del pueblo no importa mucho.
A Juan Pobre, esta elección municipal le cuesta 10 dólares
per cápita, o sea, el equivalente a cinco días de trabajo
más el día que también usa haciendo fila para votar,
o sea, el equivalente de una semana de trabajo.
Pero es precisamente ese día el que el pueblo, como dueño
de esta empresa que se llama Nicaragua, debe aprovechar para hacerse oír
y destituir a quienes no convenga mantener en sus cargos directivos.
Ese es el día en que quienes ocupan los escaños del poder
deben escuchar la opinión de su pueblo, a través del voto.
Aquí se puede redefinir, con el voto popular, la composición
política de la Asamblea Nacional y así proceder a funcionar
armónicamente bajo el mandato de la voluntad del pueblo. De todas
maneras, en apenas dos años, tendremos nuevas elecciones nacionales
para elegir otra nueva representación.
No hay nada más urgente que decidir el 7 de noviembre, y nosotros
mismos, los nicaragüenses, debemos escoger sobre la Nicaragua en
la que queremos vivir y no la Nicaragua que quieren quienes mantienen
secuestrados los poderes del Estado. Podemos votar al pacto
fuera del gobierno de una manera limpia y profunda. Depende de nosotros
y de nadie más que de nosotros.
Hago un llamado a la insurrección democrática para que a
través del voto decidamos si queremos la Nicaragua que representa
Enrique Bolaños, la que representa Daniel Ortega o la que representa
Arnoldo Alemán. Y con ese voto libre y popular, como expresión
de la voluntad soberana del pueblo, redefinir democráticamente
el pacto que domina los poderes del gobierno central.
La soberanía no se discute, se defiende. Es el pueblo quien debe
decidir en Nicaragua. Si no es así, ¿para qué Estado
de Derecho? ¿Para qué democracia?
*Hijo y asesor del Presidente de Nicaragua. © www.aipenet.com

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