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Mauricio Antonio
Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
La paciencia contra la insitencia. En el partido de ayer entre Topiltzín
y Dragón ganó la primera.
Porque mientras los de Topiltzín llegó más veces
al arco del Dragón, éste supo aprovechar las suyas para
llevarse el triunfo 2-0 y seguir en lo más alto de la tabla.
No es que los mitológicos no hayan generado peligro, lo que pasó
es que el equipo local tuvo al menos siete ocasiones de gol, pero nunca
sacó provecho de ellas.
Por su parte, los migueleños se adelantaron rápidamente
en el marcador. A los cinco minutos, el portero Joan Monge soltó
un tiro de Alfred Boden, lo que aprovechó Jaime Membreño
para poner el 1-0.
Con su mayor rodaje, parecía que Dragón tenía todo
para golear. Los de casa se veían confusos a la hora de intentar
posicionarse del esférico.
Pero el problema de Dragón fue que poco a poco se fue acomodando
en el juego. Los rojos se percataron de ello y comenzaron a incomodar
la portería de Manuel González, pero no llegaron a más.
En la segunda mitad la tónica del juego no cambió. Dragón
llegaba menos, pero con peligro. Topiltzín lo hacía con
más insistencia, mas en muchas ni siquiera lograba asustar.
Eso agrandó a los migueleños. Al 86, nuevamente Membreño
marcó el 2-0 a pase de Francisco Jovel, que había entrado
de cambio.
Ahí se escribió la historia que hoy le permite al Dragón
mantenerse como el mejor equipo del grupo B de la Segunda División.
Todo lo contrario para los de Jiquilisco, que cada jornada se hunde más
en la tabla.

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