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Bruselas
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Costa Rica pidió
ayer que continúe el actual sistema de importación de banano
a la Unión Europea (UE) y rechazó que sea sustituido por
el régimen de tariff only, para el que la Comisión
Europea (CE) propone un arancel de 230 euros por tonelada métrica
(unos 294 dólares).
Para Costa Rica, el gravamen propuesto por el comisario europeo de Comercio,
Pascal Lamy, confirma nuestras preocupaciones respecto al
tariff only o arancel único, régimen que tiene
que entrar en vigor a más tardar el 1 de enero de 2006, según
un comunicado difundido en Bruselas.
Señaló que imponer 230 euros por tonelada supone un incremento
del 307 por ciento respecto al actual arancel de 75 euros por tonelada
(95 dólares), con que son gravados los plátanos que entran
a la UE dentro de una cuota procedentes de Latinoamérica, mientras
que los países ACP (Africa, Caribe y Pacífico) mantendrán
el libre acceso.
El sistema de tariff only, por el que se suprimirán
las actuales cuotas de importación de banano a la UE y la única
limitación será un arancel aduanero, ha sido constantemente
rechazado por Costa Rica, porque no garantiza menos distorsiones comerciales
que las que supone el actual régimen.
En contra
Costa Rica reafirma su rechazo al tariff only y solicita
que se mantenga el actual régimen, además de subrayar
que la UE optó por la alternativa equivocada cuando decidió
ese sistema para poner fin a la histórica guerra del banano.
Añadió que la propuesta de 230 euros representa un golpe
para el sistema comercial multilateral y obstaculiza las negociaciones
agrícolas de la Organización Mundial del Comercio (OMC),
en el marco de la Ronda de Doha.
Este arancel es incoherente con los compromisos asumidos por
la UE ante la OMC en ese sentido, pues los socios de este organismo se
comprometieron a establecer un sistema comercial justo y orientado
al mercado y a intentar la mayor liberalización posible
de los intercambios de productos agrícolas tropicales, según
Costa Rica.
Si la UE no soporta los compromisos de la Agenda de Doha, la dejará
sin significado para los países en desarrollo, finalizó.
(EFE)

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