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| Actitudes. Los pasajeros tratan de disimular
su impaciencia por el tráfico. Otros deciden dormir.
Foto EDH |
Lorena
Baires
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
En un recorrido realizado ayer, la cola
de autobuses para cruzar por los puentes Bailey, en el Bulevar del Ejército,
inició a unos 100 metros después de la pasarela de la Terminal
de Oriente.
Cuando el reloj marcaba las 12:00 del mediodía, eran pocos los
vehículos del transporte colectivo, los que se dirigían
del centro de la capital hacia Soyapango.
Al interior de un bus de la ruta 7-D, que hace su recorrido
desde San Salvador hacia las colonias Los Santos en Soyapango, el ambiente
estaba tranquilo. En el automotor sólo viajaban 12 personas.
Como hoy, a veces voy a almorzar a mi casa, porque a esta hora el
tráfico no es tan pesado. Pero a veces, tardo horas en pasar,
dijo entre sonrisas Marta Romero.
Lentamente los buses y microbuses avanzaron hasta llegar al puente provisional.
Eran cuatro filas de vehículos las que esperaban por cruzar. Al
llegar al kilómetro 3 y medio del bulevar, el tráfico se
detiene y los motoristas deben ceder el paso, porque sólo puede
pasar un carro a la vez sobre el Bailey.
Algunas mujeres dormían plácidamente sobre las ventanas
de los buses, otros se detenían las quijadas. Sin embargo, hubo
algunos que no soportaban la curiosidad.
Es la primera vez que voy a pasar, quiero ver cómo es que
ponen esos puentes y cómo es el hoyo de grande, argumentó
Mario Rosales.
La mayoría de los pasajeros se asoman por las ventanas para ver
a los obreros, el hoyo y el puente sobre el que transitan.
Temblores
Si alguien cruza la estructura a pie, sentirá que esta tiembla.
Los ruidos son más fuertes y los trozos de madera, bajo el asfalto,
rozan y producen más ruidos.
Cuando los automóviles atraviesan, un pequeño ruido se escucha,
la carrocería se tambalea de un lado a otro; pero todos pasan seguros.
Las autoridades del Ministerio de Obras Públicas, MOP, aseguran
que el tipo de movimientos que se experimentan tienen su explicación.
Pondrán más
asfalto sobre los puentes
El viceministro de Obras Públicas, Carlos Guerrero,
informó ayer que aplicarán una nueva capa de asfalto sobre
el puente Bailey, que se encuentra sobre el Bulevar del Ejército.
El paso de los buses y microbuses ha ocasionado que la carpeta se debilite
y se formen zurcos, justo donde pasan las llantas de los carros.
Esto se debe a que el asfalto está sobre trozos de madera
y no sobre tierra firme. Además, cuando le pusimos la primera capa,
debimos haber dejado nueve días para que secara, y eso no se hizo,
detalló Guerrero.
Por esto, el fin de semana, los obreros trabajarán en la nivelación
de la carpeta que está sobre el puente, para evitar el desgaste
ocasionado por el tráfico pesado que viaja de San Salvador a Soyapango
y viceversa.
El fin de semana le aplicaremos capas de asfalto
al puente. Así evitaremos que el paso de los vehículos produzca
zurcos
Carlos Guerrero
Viceministro Obras Públicas

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